Vehículos artesanales, exclusividad sobre ruedas

Autos
/ 2 septiembre 2013

Ser el propietario de un coche artesanal es algo más, es síntoma de exclusividad.

Madrid, España.- Si los coches siempre han sido utilizados como símbolo de poderío social, el hecho de tener un coche artesanal hace que, no sólo sea un producto que marque la diferencia, sino que es un vehículo capaz de situar a su propietario en un nivel de exclusividad que, pese a lo que se piensa, no es tan inalcanzable como puede parecer.

Basta con visitar el mayor museo de coches antiguos del mundo, la isla de Cuba, para darse cuenta de que en lo que a automoción se refiere lo viejo es moderno, gusta y se reclama con asiduidad. 

Eso sí, pese a que el motivo de mantener con vida coches de más de 50 años de vida en Cuba no es una cuestión de "moda", sino de necesidad, en el sector del motor encontramos casos de pequeñas fábricas que cuidan con mimo cada componente de un coche.

"Coches especiales para gente especial". Con esta consigna, la empresa Hurtan se da a conocer al mundo. La historia de esta compañía familiar se remonta a 1969, fecha en la que su fundador, Juan Hurtado, crea el primer prototipo Hurtan, aunque no será hasta 1996 cuando se termina el primer "Hurtan T2".

"Crear Hurtan ha sido una cosa de sentimientos, hemos hecho el coche que nos gusta porque, tal y como está el mercado, es complicado competir, por eso fue levantar una fábrica pequeña con unos planteamientos de producto específico", relata Juan Ignacio Hurtado, hijo del fundador y miembro de la dirección actual.

Los Hurtan suelen gustar, tal y como hace referencia Hurtado, a gente de unos "40 a 60" años de poder adquisitivo "medio alto y alto".

"Se trata de personas -puntualiza- que quieren tener un vehículo exclusivo, utilizarlo para tema de ocio como diferenciador social, pero a la vez no quiere gastarse una gran fortuna".

Los precios de estos coches, según modelo y "caprichos" de su futuro propietario pueden rondar de 45.000 a 55.000 euros (59.700 - 73.000 dólares).

Debido a su estética, parecida a firmas clásicas como la británica Roll Royce, los Hurtan gustan también a los "amantes de lo clásico" que no quieren hacerse "esclavos" del coche, como destaca el directivo, pero quieren tener algo "distinto". 

"Personalizamos en coche cien por cine al gusto del cliente, manteniendo unos estándares propio de diseño que nos hace estar al nivel de los fabricantes de los vehículos de lujo como Bentlety, Lamborghini, dentro de los parámetros de nuestra empresa", afirma.

En la actualidad, esta empresa española, está afrontando reformas en su plan de negocio para luchar contra la crisis económica. A la posibilidad del alquiler de uno de los vehículos para eventos como bodas, se le suma un plan de internacionalización que hace que los Hurtan están viajando a Emiratos Arabes, China o Rusia.

Incluso países como Brasil y Argentina podrían ver cómo los Hurtan empiezan a circular por sus carreteras. 

DEPORTIVO LLENOS DE TRADICION

La firma Advance Desing Tramontana, pese a, al igual que Hurtan, no ser muy conocida, vende sus vehículos a personas de todo el mundo que se han dejado embrujar por su construcción artesanal pero con alta tecnología y materiales avanzados.

Otra de las similitudes que esta familiar empresa tiene con Hurtan es su actual plan de expansión que, como apuntan fuentes de Tramontana, también están dirigidos a la internacionalización debido a la actual crisis que vive Europa.

Tras pasar múltiples test de calidad y técnica, los Tramontana han sido clasificados en la categoría de "supercar" y su primer coche fue vendido en 2010 después de conseguir la certificación europea necesaria para poder circular.

La filosofía de estos vehículos, cuya producción es tan reducida que roza las 12 unidades al año, es transmitir la idea de que se trata de una "joya preciosa".

A día de hoy existen tres modelos de Tramontana, nacidos a raíz del primer modelo de origen llamado Tramontana S: el segundo modelo el Tramontana R, con un motor V-12 biturbo de 5'5 litros y hasta 720CV; y el último modelo, el Tramontana X-TR, con un motor V-12 y 888CV, que se ha empezado a comercializar en 2013.

En cuanto a sus precios, tratándose de coches a medio camino entre los Fórmula 1, por su carcasa aerodinámica y su potencia capaz de pasar de 0 a 100km/h en menos de 4 segundos, y los vehículos más lujosos del mundo, van desde los 420.000 euros hasta el medio millón de euros, dependiendo de los componentes extras y la personalización que cada comprador elija. 

TRABAJAR CON UN VEHICULO ARTESANAL

En 1998 la compañía Comarth comenzó fabricando vehículos deportivos, al igual que Tramontana, y llegaron a presentarlo en salones de automoción tan importantes como Ginebra, París o Detroit.

Pero la falta de financiación en España para fabricar este vehículo, pese a recibir la oferta de Tesla Motors, hizo que en 2003 tuvieran que abandonar estos modelos para centrarse en la realización de coches comerciales eléctricos. 

"Las necesidades del vehículo eléctrico eran más limitadas que las del diseño y el desarrollo de vehículos deportivos y el motor eléctrico es más eficiente que el de combustión, de hecho lo lógico es que todos los vehículos fueran eléctricos", señala Cándido Amorós Navarro, director comercial de Comarth.

En la actualidad, los vehículos eléctricos de esta marca, fabricados con diseños básicos pero funcionales, están funcionando en empresas, algunas públicas, como Correos de España, Francia Noruega. 

"Con estas empresas estamos llegando a unos niveles de colaboración muy grande porque una vez que probaron nuestros vehículos, y vieron que no sólo iba bien sino que dábamos respuesta en postventa, nos han pedido nuevos vehículos con otras características", destaca Navarro, quien también resalta que toda la gama de sus vehículos se ha hecho "conforme a la demanda real de los clientes". 

Pero no sólo de empresas vive Comarth, sino que también cuentancon clientes particulares que utilizan estos coches sobre todo para momentos de ocio.

Y es que, en este caso, dada las características del coche, los precios van desde los 6,000 a los 12.,000 euros (7,900 a los 15,600 dólares), y para conducir alguno de sus modelos, como el L6 no se necesita permiso de conducción.

"El precio depende de los modelos, si lleva cajones abiertos, baúles, por ejemplo, para los que van a Noruega les ponemos un sistema de calefacción y con puertas, pero también los tenemos sin puertas. Eso sí, la característica común es la velocidad máxima: 50 km/h", dice.

La distribución de Comarth llega también a Bélgica, Holanda, Italia y Rumanía y, según apunta su director comercial, en Latinoamérica tienen en la actualidad un posible proyecto: montar una planta de ensamblaje para la que ya han tenido ofertas procedentes de República Dominicana o Brasil. 

DESTACADOS:

-- Los coches Hurtan suelen gustar, tal y como hace referencia Hurtado, a gente de unos "40 a 60" años de poder adquisitivo "medio alto-alto".

-- La firma Advance Desing Tramontana, pese a no ser muy conocida, vende sus vehículos a personas de todo el mundo que se han dejado embrujar por su construcción artesanal pero con alta tecnología y materiales avanzados.

-- Los vehículos eléctricos de Comarth, fabricados con diseños básicos pero funcionales, están funcionando en empresas, algunas públicas, como Correos de España, Francia Noruega. 

Pilar Martín-Valverde/EFE-Reportajes

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