HRW llama a la ONU a investigar al presidente de Egipto
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HRW calcula que 368 manifestantes islamistas fueron víctimas de otras cinco masacres durante los dos meses que siguieron a la caída del presidente Mursi.
El Cairo, Egipto.- La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) llamó hoy al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas a poner en marcha una investigación contra el presidente de Egipto, Abdel Fattah al Sissi, por su implicación en posibles crímenes contra la humanidad.
Según un informe de HRW, Al Sissi, el ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, y otros funcionarios egipcios de alto rango fueron figuras claves en una cadena de mando que elaboró planes para matar a miles de manifestantes hace un año.
Las autoridades egipcias calificaron el informe de parcial y acusaron a HRW de haber violado la soberanía de Egipto y el derecho internacional entrevistando a testigos y reuniendo pruebas sin haber recibido permiso para actuar en el país.
El grupo defensor de los derechos humanos, con sede en Nueva York, asegura que al menos 817 y probablemente más de 1.000 manifestantes murieron cuando la policía procedió a disperar una sentada de simpatizantes del depuesto presidente Mohamed Mursi en la plaza de Rabaa al Adawiya, en el este de El Cairo, el 14 de agosto de 2013.
"Un crimen contra la humanidad es un ataque sistemático y de gran envergadura contra un grupo de la población civil como parte de la política de un gobierno. Esto es exactamente lo que vimos en la plaza de Rabaa", dijo en un video Omar Shakir, uno de los investigadores de HRW.
Según HRW, los acontecimientos en la plaza de Rabaa al Adawiya fueron "una de las peores matanzas de manifestantes en la historia reciente del mundo perpetrada en un solo día", incluso por encima de la masacre de manifestantes chinos en Pekín el 4 de junio de 1989.
HRW calcula que al menos 368 manifestantes islamistas fueron víctimas de otras cinco masacres durante los dos meses que siguieron a la caída del presidente Mursi, derrocado el 3 de julio de 2013 por el entonces jefe del ejército y hoy presidente Al Sissi.
La organización defensora de los derechos humanos admite que los manifestantes en la plaza de Rabaa al Adawiya lanzaron piedras y cócteles molotov contra la policía y que algunos incluso dispararon contra las fuerzas del orden. Sin embargo, HRW subraya que estos hechos no justifican la "matanza deliberada e indiscriminada de manifestantes".