PSOE elige nuevo líder en el peor momento de su historia
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Los 956 delegados socialistas con derecho a voto decidirán el sábado el futuro del PSOE.
Madrid, España.- Alfredo Pérez Rubalcaba o Carme Chacón. El Partido Socialista (PSOE) elige este fin de semana al sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero al frente de una formación que atraviesa el peor momento de su historia reciente, precipitado por la gestión que el gobierno socialista hizo de la crisis económica en España y certificado en las elecciones generales del pasado noviembre.
Desde mayo, el PSOE ya sólo gobierna en dos de las 17 comunidades autónomas del país -según las encuestas está a punto de perder una de ellas, Andalucía, en los comicios regionales de marzo-. Y en noviembre perdió el gobierno central a manos del conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.
La batalla por el liderazgo de la formación se libra entre el ex vicepresidente Rubalcaba, de 60 años, y la ex ministra de Defensa, a punto de cumplir 41, sin que nadie se atreva a predecir el resultado de la votación cuando está a punto de arrancar en Sevilla este viernes el 38 Congreso Federal.
Los 956 delegados socialistas con derecho a voto decidirán el sábado el futuro de un PSOE que, en una Europa en crisis en la que una socialdemocracia de capa caída está viendo cómo se imponen las políticas neoliberales, tiene su mayor e inmediato reto en la recuperación de los más de cuatro millones de votantes que perdió en las elecciones generales en las que los ciudadanos sacaron al partido de La Moncloa para aupar allí al PP de Rajoy.
Oficialmente hay tiempo hasta el sábado por la mañana para que se presente algún otro candidato a liderar el partido, pero se da por hecho que la batalla será entre Chacón y Rubalcaba.
Sin grandes divergencias en lo ideológico, los dos candidatos se diferencian más en los mensajes personales que han enviado en sus respectivas campañas que en sus propuestas para un PSOE que tiene que levantarse de su peor bache.
Rubalcaba se presenta como el hombre de la experiencia, de la fortaleza y la seguridad. Ministro en el gobierno de Felipe González, se convirtió en el hombre fuerte del Ejecutivo de Zapatero durante el segundo mandato. En su haber tiene su contribución, desde el Ministerio del Interior, al final del terrorismo de ETA.
Chacón se ve a sí misma como encarnación de los nuevos tiempos para el partido. Proyecta imagen de renovación, generacional y de género: es joven y mujer. Se convertiría en la primera "lideresa" del PSOE, después de haber ya antes roto moldes. Fue la primera mujer en estar al frente del Ministerio de Defensa, al que además llegó embarazada. Pero lucha contra una imagen "catalanista" que no gusta en toda España, la que le viene dada por ser miembro del Partit dels Socialistes (PSC), la formación hermana del PSOE en Cataluña.
El congreso de Sevilla será también el de la despedida definitiva de Zapatero. El viernes por la tarde realizará su última intervención como secretario general de los socialistas. En abril de 2011, con su popularidad hundida, anunció ya que no optaría aun tercer mandato de gobierno. Y desde la llegada de Rajoy a La Moncloa, tras los comicios generales, ha desaparecido de la escena política.
Desde la renuncia de Zapatero a volver a presentarse a las elecciones, los socialistas perdieron casi todo su poder territorial en los comicios municipales y autonómicos de mayo y, con Rubalcaba como candidato a las generales de noviembre, sufrieron el mayor varapalo electoral desde el regreso de España a la senda democrática, quedándose con 110 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados.
Rubalcaba y Chacón se verán finalmente las caras en Sevilla, después de un primer enfrentamiento abierto abortado. Tras el varapalo de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011 y con un partido revuelto y su unidad "en riesgo", Chacón decidió dar "un paso atrás" y renunciar a disputar al ex vicepresidente y ex ministro del Interior la candidatura del PSOE a La Moncloa. Pero ahora ha cumplido lo que dejó entrever entonces cuando aseguró: "Sigo creyendo en ese proyecto", el que quiso encabezar en ese momento.
Su candidatura otorga al congreso de Sevilla el calificativo de histórico, ya que se trata de la primera vez que una mujer tiene oportunidades claras de hacerse con el liderazgo de la formación en sus más de 130 años de existencia.
Sea ella la elegida o sea Rubalcaba, el partido tendrá que enfrentarse bajo el nuevo liderazgo al análisis en profundidad de por qué una abrumadora mayoría de los ciudadanos se decantó por el PP de Rajoy para gestionar la salida de España de la grave crisis económica en la que se encuentra. Y tendrá que marcar la línea política a ejercer en la oposición con el menor número de diputados desde el regreso de España a la senda democrática.
"Riesgo para la unidad no hay ninguno, eso lo tengo completamente seguro, gane quien gane saldremos más fuertes", ha asegurado Rubalcaba de cara a la cita de Sevilla.