Violencia entre cristianos y musulmanes; 27 muertos en Nigeria
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Violentos enfrentamientos entre cristianos y musulmanes recrudecieron el martes en el centro de Nigeria, donde un gobierno estatal pidió refuerzos militares para la ciudad donde han muerto por lo menos 27 personas.
Las fuerzas de seguridad emitieron un toque de queda de 24 horas después que la policía y los soldados intentaron contener la violencia con barricadas y redadas, pero al parecer fracasaron.
Un reportero de The Associated Press dijo que vio columnas de humo en el sector norte la ciudad de Jos y escuchó disparos en las calles.
Los disturbios comenzaron el domingo después que jóvenes musulmanes incendiaron un iglesia católica. Testigos dijeron que los manifestantes armados con cuchillos, armas de fuego y piedras atacaron a los transeúntes y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad, dejando cadáveres diseminados por la calle y en las mezquitas del área.
El ministro de Asuntos Policiales, Ibrahim Yakubu Lame, emitió una declaración responsabilizando de la violencia a ``algunos individuos de alto rango en la sociedad, que explotan la ignorancia y la pobreza del pueblo para provocar caos en nombre de la religión``.
Jos, la capital del estado de Plateau, ha sido escenario de violencia anteriormente, dificultando la organización de elecciones en el área.
En septiembre del 2001 hubo disturbios que dejaron más de 1.000 muertos y los choques entre grupos musulmanes y cristianos en 2004 dejaron una 700 muertos. Más de 300 residentes murieron en enfrentamientos similares en 2008.
La ciudad de Jos está situada en la región central de Nigeria, en una región conocida como el ``cinturón medio``, habitado por decenas de grupos étnicos en una franja de territorio fértil y disputado entre el norte musulmán y el sur habitado por una mayoría cristiana.
Sani Mudi, portavoz del imán local, dijo que el martes por la mañana hubo dos horas de combates. ``Podíamos escuchar el tiroteo por toda el área``, dijo Mudi. Agregó que 22 personas murieron el domingo y hubo más de 300 heridos. Otros cinco murieron el lunes a causa de sus heridas, agregó.
Entretanto, el vocero policial Mohammed Larema dijo que las fuerzas de seguridad pusieron fin a los combates y que la situación estaba bajo control.
Personal de la Cruz Roja informó que 5.000 personas han sido desplazadas por la violencia.