El fin de Primera Guerra Mundial se hace real, Alemania salda deuda

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Internacional
/ 2 octubre 2010

    El domingo, Berlín abonará la última cuota, 75 millones de euros (102 millones de dólares), todavía adeudados.

    Berlín, Alemania.- La Primera Guerra Mundial (1914-18) termina para siempre este domingo con el pago del último plazo de la deuda que contrajo Alemania al término del conflicto bélico. La fecha es simbólica por partida doble, pues justo ese día, Alemania celebra por todo lo alto el vigésimo aniversario de su reunificación.

    Once millones de alemanes combatieron en las trincheras de la que se conoció como la Gran Guerra, que se saldó con cerca de 8.5 millones de muertos. La herida abierta se cierra definitiva y oficialmente 92 años después.

    El domingo, Berlín abonará la última cuota, 75 millones de euros (102 millones de dólares), todavía adeudados. Lo hará mientras el país entero celebra con júbilo la unión de las dos Alemanias con todo un fin de semana de fiesta, con fuegos artificiales, conciertos multitudinrios y memorables discursos de los principales representantes políticos del país, que harán un recorrido por el siglo XX para recordar los grandes errores que no pueden repetirse jamás, pero también los logros históricos.

    Con el Tratado de Versalles firmado en junio de 1919, Alemania y los países Aliados sellaban la paz de la Primera Guerra Mundial. En el documento se determinó que la gran perdedora, Alemania, era la única responsable del conflicto y por tanto, debía ayudar a sufragar los costes de la gesta bélica y pagar una serie de reparaciones a los vencedores, por las pérdidas sufridas.

    La indemnizaciones fijadas por la Comisión de Reparaciones de Versalles, calificadas de injustas por muchos, y por imposibles de pagar por otros, ascendían a 140.000 millones de marcos de oro, una cantidad que superaba con creces las reservas del país y por tanto una medida de castigo de una dureza hasta entonces desconocida.

    Diseñada para lograr la paz y para frenar a la amenazadora Alemania, no consiguió sin embargo más que lo contrario: crear rencor entre los empobrecidos alemanes, alentar el sentimiento de humillación y propiciar el caldo de cultivo necesario para la aparición de posturas más radicales que desembocaron en el nazismo y en el estallido de la de la Segunda Guerra Mundial, aún más mortífera que la primera.

    Esa contienda, que inició Alemania y no acabó hasta 1945, dejó consecuncias todavía más dramáticas que la primera: la división de Alemania en dos mitades partidas por el impenetrable "Telón de acero". Los alemanes orientales no iban a poder dar la mano a sus hermanos occidentales hasta cuatro décadas después; primero con la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 y finalmente, con la reunificación el 3 de octubre de 1990.

    Hoy en día, Alemania es una nación moderna, la primera economía de la Unión Europea (UE) y una potencia de gran peso político y diplomático en el concierto mundial.

    Pero hasta llegar ahí, tuvo que recorrer un largo y espinoso camino durante todo el siglo XX y las difíciles estaciones en la que se vio obligada a parar hicieron que hoy en día siga sin haber definido completamente su identidad nacional.

    Las reparaciones de la Primera Guerra Mundial son sin duda uno de los puntos más dolorosos de su historia. Para poder hacer frente a esas obligaciones, la Alemania de la República de Weimar tuvo que asumir una serie de créditos: primero el préstamo Dawes en 1924 y después, el Plan Young en 1929, que preveía una serie de pagos hasta 1988.

    Con la subida del dictador Adolf Hitler al poder en 1933, se suspendieron todos los pagos por lo que la montaña de deudas no hizo más que aumentar.

    Estados Unidos, Francia y Reino Unido decidieron no condonar el pago y la recién nacida República Federal Alemana se comprometió a asumir esa deuda, que se saldó en 1983. Sin embargo no se habían abonado los intereses acumulados entre 1945 y 1953.

    Ese mismo año, mediante el Tratado de Londres, se aplazaba la liquidación de esos intereses hasta que se reunificaran las dos partes en que estaba separada Alemania. A partir de entonces, se comprometía a liquidar la deuda en cuotas a lo largo de 20 años.

    Sin embargo, ese momento quedaba entonces muy lejos e incluso para muchos, en el momento más álgido de la Guerra Fría, era algo imposible.

    Pero con la llegada de la rápida y pacífica Reunificación el 3 de octubre de 1990, se reabrió el plazo de 20 años para terminar de liquidar los intereses sobre préstamos aún adeudados.

    Ese plazo termina este domingo y con él, Alemania cancela por fin su prolongada deuda, cuya incidencia negativa se rastrea en algunos de los episodios más amargos del último siglo: desde la crisis de los veinte, hasta la división del país por el Muro y la Guerra Fría pasando por la dictadura nazi y la dramática Segunda Guerra Mundial.

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