Combate al crimen, prioridad de Rousseff
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La presidenta electa de Brasil toma posesión el sábado; Lula deja el poder con el más alto nivel de popularidad de un presidente
Sao Paulo.- La futura presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, tendrá entre sus prioridades el combate al crimen y el narcotráfico, en especial en Río de Janeiro, cuyas favelas (barrios marginales) fueron militarizadas para reducir la violencia.
Según politólogos locales, Rousseff, que ganó los comicios presidenciales en octubre pasado y que asumirá el poder el próximo sábado, valora el esfuerzo desplegado contra la criminalidad por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Sin embargo, cree que aún queda mucho por hacer en las favelas, donde se concentra la miseria y que son escogidas por los narcotraficantes como centros de operaciones, debido a que muchos de los habitantes de esas zonas les prestan protección.
Entre los brasileños existe un creciente clima de inseguridad ciudadana, en particular en las grandes ciudades del país y en Río de Janeiro, donde el enfrentamiento entre narcotraficantes y la policía deja decenas de muertos este año.
Rousseff deberá trabajar con premura en el tema de la seguridad ciudadana, debido a que en este país será realizada la Copa del Mundo de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación) en 2014 y, dos años después, los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.
Por ese motivo, no dudó en apoyar en noviembre pasado el gran despliegue militar y policial en peligrosas favelas de Río de Janeiro, consideradas un reducto del narcotráfico y que fueron intervenidas con personal de la Armada a bordo de tanquetas.
La mandataria electa le aseguró a las autoridades del estado de Río de Janeiro que su gobierno apoyará desde el primer día el operativo de seguridad desplegado hace unas semanas para intentar desbaratar las operaciones del narcotráfico.
Una de las preocupaciones de los gobiernos locales y de la administración federal, es que los narcotraficantes y sus sicarios son cada vez más jóvenes, lo cual demostraría la gran capacidad de penetración que tienen las mafias en sectores sociales marginales.
De acuerdo con estudios, los jóvenes brasileños que participan en actividades ligadas al narcotráfico no sólo andan en busca de dinero para satisfacer las necesidades básicas en sus casas, sino que también necesitan pertenecer a un grupo social específico.