Tras el reclamo federal por el injerencismo extranjero, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ordenó una investigación a través de la Secretaría de la Función Pública estatal y la Fiscalía General del Estado de Chihuahua.
No obstante, críticos han señalado este proceso como una “autoinvestigación” o simulación, argumentando que la gobernadora no puede ser juez y parte ante una posible violación a la Ley de Seguridad Nacional.