Causan enfermedades no contagiosas mayoría de muertes en países pobres
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Montreal.- El 80 por ciento de las muertes en países pobres y en desarrollo son causadas por enfermedades crónicas no contagiosas como las cardiovasculares, diabetes de tipo 2 o deficiencias respiratorias, según científicos de todo el mundo.
A nivel mundial, estas enfermedades crónicas no contagiosas (ECNC) causan el doble de muertes que el Sida, la malaria, la tuberculosis, las enfermedades perinatales y de deficiencia nutricional, afirman expertos de organizaciones de salud de varios países.
Una iniciativa para financiar las políticas de prevención de estas enfermedades evitará tener que financiar costosos tratamientos médicos en el futuro, de acuerdo con el doctor Abdallah S. Daar, profesor de salud pública en la Universidad de Toronto.
Estas enfermedades, que son responsables de 60 por ciento de los decesos en todo el mundo y muy importantes en los países emergentes y en desarrollo, no han recibido suficiente atención, dijo el doctor Daar a Notimex en entrevista telefónica.
Además del tabaquismo, una de las causas de las ECNC es la 'pandemia' de obesidad -inclusive en los niños- por el excesivo consumo de calorías y la falta de actividad física.
La campaña para sensibilizar el mundo sobre las ECNC, lanzada en el último número de la revista científica Nature, fue impulsada por la Alianza de Salud Oxford e institutos de investigaciones médicas de Reino Unido, Canadá, Estados Unidos e India.
Cuenta además con un consejo compuesto por una veintena de científicos de diversos países, entre ellos el doctor Julio Frenk, ex secretario de Salud Pública de México y actual miembro de la Fundación Bill y Melinda Gates.
El experto canadiense dijo que esta iniciativa fue hecha a partir de estudios científicos y está destinada a sensibilizar a los gobiernos, empresas, instituciones, medios y al público, porque 'estas enfermedades no es un pequeño problema que podamos ignorar'.
Gobiernos e instituciones deben fijarse donde ponen sus recursos y energías porque hay que enfrentar rápidamente el problema de las ECNC, y el doctor Daar añadió que muchas de estas son enfermedades 'que podemos prevenir mediante medidas simples'.
'Se las puede prevenir dejando de fumar, haciendo más ejercicio, comiendo más sano, y esto también puede ser logrado a nivel individual aunque debamos actuar para lograr soluciones a escala global'.
En cuanto a los recursos para luchar contra estas enfermedades, en los países industrializados están dirigidos a tratamientos médicos, que son mucho más costosos que la prevención, afirmó el doctor Daar.
El director ejecutivo de la Alianza de Salud Oxford (ASO), Stig K. Pramming, dijo a Notimex que hay que darle a los individuos la información para que cambien sus modos de vida por otros más sanos.
Se refirió al consumo excesivo de calorías por la comida 'chatarra', al consumo de tabaco y la falta de ejercicio, comportamientos 'que pueden ser ligeramente modificados para que sean compatibles con una vida más sana'.
Pramming destacó que la estrategia de esta iniciativa difiere de la llevada a cabo contra el consumo de tabaco 'porque nadie necesita fumar, pero todos necesitamos comer, y no se puede promover dejar de comer sino más vale comer alimentos más sanos'.
La ASO -explicó- tiene programas en varios países, entre ellos en México, para ayudar en la coordinación de políticas de salud públicas entre los ministerios e instituciones.
El programa en México, en escuelas, comunidades y lugares de trabajo, se lleva a cabo con el apoyo de los medios de comunicación y busca intervenir contra tres factores de riesgo: el consumo de tabaco, malas dietas y falta de ejercicio.
El 'mapa de ruta' de los '20 grandes retos' de las ECNC apunta a direcciones diferentes y exige compromisos a largo plazo y coordinación de esfuerzos entre múltiples agencias de financiamiento en torno a un conjunto de prioridades bien definidas, indicaron los organizadores.
Entre esos retos figura el de convertir esas enfermedades en una prioridad política, de promover estilos de vida y actitudes de consumo más sanas mediante la educación y el compromiso de las instituciones públicas.
También promover que las industrias y servicios de alimentos den información válida y que los medios de comunicación se interesen en los impactos económicos, sociales y de salud publica de las 'enfermedades silenciosas', las ECNC.