Principales características de la influenza

Internacional
/ 11 junio 2009

    Sus síntomas son similares a los de la gripe común o estacional: fiebre alta, tos, dolor de cabeza, músculos y articulaciones, irritación de ojos y flujo nasal, además de vómitos y diarrea.

    Madrid, España-. La gripe A es una enfermedad respiratoria aguda causada por un nuevo virus -el subtipo H1N1- de origen porcino, que se transmite de persona a persona y que se detectó por primera vez en abril de 2009.

    Sus síntomas son similares a los de la gripe común o estacional: fiebre alta, tos, dolor de cabeza, músculos y articulaciones, irritación de ojos y flujo nasal, además de vómitos y diarrea.

    El contagio se produce, al igual que en la gripe común, a través de la tos y los estornudos de las personas infectadas, o al tocar algo contaminado por el virus y luego tocarse la boca o la nariz.

    Para prevenir la propagación de la enfermedad, cuya incubación calcula la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un periodo de entre un día y una semana, se recomienda cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al toser, y lavarse las manos regularmente.

    Aunque el virus es de origen porcino -de hecho en un principio se llamó gripe porcina-, no se tiene constancia de transmisión del animal al ser humano, sino sólo de humano a humano.

    La OMS descarta que pueda contraerse por comer carne de cerdo e insiste en que no hay riesgo si los alimentos porcinos se manipulan y cocinan correctamente (el virus se inactiva a 70ºC.)

    Los expertos temen que el virus de la nueva gripe interactúe con otros, como el de la gripe estacional o el de la gripe aviar y se haga más peligroso.

    En la actualidad no hay una vacuna que proteja contra el nuevo virus H1N1, aunque la comunidad internacional ya traba en ello.

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