El calor dificulta la extinción del gran incendio de California

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Internacional
/ 1 septiembre 2009

    Las llamas han arrasado ya 42.500 hectáreas.

    Los bomberos que luchan contra el incendio declarado el pasado miércoles en las montañas al norte de la ciudad estadounidense de Los Angeles, California, se han visto obligados a retroceder ante la amenaza de que las llamas alcancen el área del Mount Wilson, donde hay situados numerosos repetidores de comunicaciones que envían señal a todo el condado.

    Las altas temperaturas, la pendiente del terreno y la densidad de la vegetación están dificultando las labores de extinción y han hecho que los equipos de bomberos se centren en establecer cortafuegos en lugar de atacar el frente de las llamas.

    El fuego, que sigue fuera de control, ha arrasado ya 42.500 hectáreas, ha obligado a evacuar a más de 4.000 personas y ha calcinado decenas de casas. Más de 12.500 edificaciones continúan amenzadas por las llamas.

    Este domingo (madrugada del lunes en España), dos bomberos de Los Angeles fallecieron en el Bosque Nacional Angeles (ANF en sus siglas en inglés) cuando su vehículo se desplomó por un barranco. Horas antes del suceso, el portavoz del servicio forestal estadounidense declaraba al diario The New York Times que la situación se había puesto "muy fea" y que "todavía hay mucho por arder".

    El fuego, que se inició en La Cañada Flintridge, una zona residencial del condado de Los Angeles, se ha visto favorecido por las altas temperaturas, que alcanzan los 37 grados centígrados. El frente principal ocupa unos 30 kilómetros de este a oeste, y se ha extendido en todas las direcciones, según las autoridades estadounidenses. Alrededor de 2.500 bomberos trabajan en las tareas de extinción. El departamento de Sanidad del condado ha emitido una alerta por el humo, y recomienda que no se realicen actividades al aire libre porque la calidad del aire está deteriorada.

    El pasado viernes el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, declaró el condado en estado de emergencia, lo que ha permitido a las autoridades acceder a los fondos especiales creados para situaciones de peligro.

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