En Gaza florece el mercado de introducir automóviles, en trozos
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Al Shaer, de 36 años, explica que el proceso empieza con la compra del vehículo en Egipto por medio de amigos, que también se encargan de "arreglar las cosas" para que la policía del limítrofe país haga "la vista gorda" y no ponga impedimento al tránsito.
Gaza, Palestina.- A Salem Al Shaer sus amigos no le creen cuando dice que su flamante coche nuevo llegó a Gaza a través de un túnel desde Egipto pero no falta a la verdad; el mercado de introducir automóviles en trozos florece en la franja palestina.
"No miento aunque mis amigos se ríen cuando se lo digo. Mi BMW de última generación fue desmontado en Egipto, trasladado por partes a través de un túnel, y vuelto a componer en Gaza", asegura Al Shaer, residente de la ciudad de Rafah, fronteriza con el Sinai.
Al Shaer, de 36 años, explica que el proceso empieza con la compra del vehículo en Egipto por medio de amigos, que también se encargan de "arreglar las cosas" para que la policía del limítrofe país haga "la vista gorda" y no ponga impedimento al tránsito.
"Una vez que el negocio cuenta con la luz verde de todos, el automóvil se descompone en cuatro partes principales: el motor y las ruedas, el techo, la tapicería y los accesorios, y la carrocería", afirma sobre una primera fase que dura unas cuatro semanas.
La siguiente fase, la de trasladar las cuatro partes a través del túnel, es normalmente rápida, a veces solo exige horas.
Pero la tercera y última fase, que consiste en que un mecánico de confianza recomponga en Gaza el vehículo, puede llevar otras tres o cuatro semanas, sobre todo por el repintado, para que el modelo tenga exactamente el mismo color que cuando salió de fabrica.
En el caso de Al Shaer, el resultado es bueno; su automóvil luce una tonalidad plateada que ha sido producto de un trabajo minucioso.
El asunto refleja el ingenio y la sofisticación a los que se han visto obligados a recurrir el más de millón y medio de habitantes de Gaza para sortear el duro bloqueo al que el Estado de Israel somete desde hace más de dos años a la exigua franja palestina.
Un bloqueo al que también se ha unido Egipto, el otro único país limítrofe con un territorio cuya única vía de comunicación con el exterior son los túneles clandestinos que le unen al Sinaí.
Pese a que el Ejército israelí los bombardea con regularidad, esos conductos subterráneos -abiertos alrededor de Rafah, donde hay cientos y no dejan de excavarse- son el medio con el que la población de Gaza se aprovisiona de todo tipo de productos.
Al principio solo los empleaban los grupos armados para introducir componentes con que construir los cohetes que lanzan contra territorio israelí pero con el endurecimiento del bloqueo los túneles se han convertido en cuestión casi de supervivencia.
Comida, combustible y medicamentos son, en la actualidad, las mercancías que más transitan por los túneles, por los que también se introducen en Gaza cabezas de ganado; vacas, ovejas, cabras.
Lo que se desconocía es que asimismo sirven para meter coches enteros, algo que, sin embargo, no le resulta extraño a Zaher Sallah, experto en compra-venta de automóviles en Gaza capital.
"En 2006, un años antes de que Hamás tomara el control político de la franja en 2007 y el bloqueo se hiciera más duro, en Gaza dejaron de entrar automóviles nuevos, por lo que en tres años se han disparado los precios en el mercado de segunda mano", explica.
"Por ejemplo, un Honda Civic del 2000 no debería pasar de 12.000 dólares pero supera los 18.000" agrega, antes de precisar que "los precios de segunda mano previsiblemente bajarán" si se consolida el mercado de entrada de automóviles nuevos a través de los túneles.
También es previsible que en ese caso lo que se dispare es el número de automóviles sin licencia; el Gobierno de Hamas tiene registrados 55.000 vehículos y por la franja circulan muchos más.