El acuerdo de la FIFA con la Torre Trump: 7 años, 4 millones de dólares y una oficina prácticamente sin usar
La FIFA firmó un contrato de alquiler por más de siete años y cerca de 4 millones de dólares para una oficina en la Torre Trump que permanece casi vacía, lo que ha generado cuestionamientos internos
El acuerdo es otra muestra de cómo Gianni Infantino, presidente del organismo rector mundial del fútbol, ha buscado estrechar lazos con el presidente Donald Trump.
Aproximadamente un año antes del Mundial, la FIFA celebró una fastuosa inauguración de una nueva sede: una suite situada en el piso 17 de la Torre Trump. Eric Trump, hijo del presidente Donald Trump, afirmó que la organización de su familia se sentía “honrada” de acoger al organismo mundial del fútbol.
La FIFA firmó un contrato de alquiler por más de siete años, con un valor aproximado de 4 millones de dólares, según dos funcionarios directamente involucrados en el acuerdo y documentos revisados por The New York Times. La suite permanece prácticamente vacía.
Los términos del acuerdo, que no se habían dado a conocer hasta ahora, suscitaron preocupación entre algunos altos funcionarios de la FIFA por el alquiler de un espacio en un edificio vinculado a Trump, en un estado con una elevada presión fiscal y sin que existiera una necesidad clara.
El acuerdo ofrece otro ejemplo de cómo la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, buscaron estrechar lazos con el presidente Trump de cara al Mundial de 2026, a pesar de la oposición de altos cargos del fútbol.
Infantino ha prodigado elogios al presidente estadounidense, llegando incluso a crear un premio especial de la paz en su honor. Durante el Mundial, la FIFA levantó la suspensión de Folarin Balogun, delantero estrella de la selección de Estados Unidos, después de una llamada entre Trump e Infantino, lo que provocó acusaciones de parcialidad e injerencia política.
Desde el torneo, Infantino ha enfrentado un intenso escrutinio por su conducta, entre otras cosas, por mantener conversaciones secretas para vender una parte de futuros torneos a un fondo privado dirigido por el hermano del yerno de Trump, Jared Kushner. El plan llevó al organismo rector del fútbol europeo a amenazar con presentar una denuncia ante un tribunal penal. Infantino ha acusado a sus críticos de llevar a cabo una campaña de acoso.
Las operaciones de la FIFA en Estados Unidos se centran principalmente en dos oficinas en Miami. La organización no tiene previsto dotar de personal completo a la sede de la Torre Trump, que permanece prácticamente inactiva, según funcionarios actuales y antiguos de la FIFA que, al igual que otras personas citadas en este artículo, solicitaron el anonimato para hablar sobre conversaciones privadas y acuerdos comerciales.
La Casa Blanca se negó a hacer comentarios. La organización Trump no respondió a una solicitud de comentarios.
En respuesta a las preguntas sobre el contrato de alquiler, la FIFA defendió el acuerdo y afirmó que pagaba una renta acorde con los precios de mercado por el inmueble. El contrato “cumple con toda la legislación local” y “se firmó de acuerdo con los procesos internos estándar de la FIFA”, dijo en un comunicado.
La FIFA utiliza el espacio, de casi 464 metros cuadrados, para eventos especiales y reuniones con dignatarios y dirigentes del fútbol, según la organización. Se utiliza principalmente durante la Asamblea General anual de las Naciones Unidas.
La decisión de abrir una oficina de representación en la Torre Trump fue impulsada por Infantino, según los dos funcionarios que participaron en el acuerdo.
La FIFA contrató a una consultora inmobiliaria internacional para evaluar si el acuerdo se ajustaba a los precios de mercado. Sin embargo, los dos funcionarios señalaron que no existía una necesidad empresarial clara para la oficina, sobre todo teniendo en cuenta que la FIFA ya contaba con oficinas en Miami.
Los funcionarios señalaron que abrir otra oficina en Estados Unidos, en el estado de Nueva York, podría suponer una carga fiscal adicional para la FIFA, según muestran los documentos. Por ello, la organización trabajó con abogados para establecer que allí no se llevarían a cabo actividades empresariales ni comerciales, con el fin de evitar dichos impuestos.
En una respuesta enviada por correo electrónico a las preguntas sobre el contrato de alquiler, la FIFA dijo: “Nueva York es una ciudad global y la FIFA es una organización global; por lo tanto, es lógico que la FIFA tenga presencia allí”.
Miguel Maduro, un portugués que fue responsable de gobernanza en la FIFA, dijo que elegir unas instalaciones vinculadas al presidente estadounidense podría infringir las disposiciones de la organización en materia de conflicto de intereses.
“Este acuerdo con la organización Trump plantea un claro conflicto de interés a la luz de los intereses de la FIFA en el Mundial de Estados Unidos o de su colaboración con la junta de paz del presidente Trump”, dijo Maduro. Como parte del plan, la FIFA anunció en febrero una propuesta para construir campos y un estadio en Gaza.
La relación de Infantino con Trump también ha dado lugar a una denuncia por motivos éticos presentada por la federación de fútbol de Noruega.
Alex Phillips, antiguo directivo de la FIFA y de otros organismos rectores del fútbol, calificó la oficina de la Torre Trump como “un nivel de complacencia totalmente innecesario”. c. 2026 The New York Times Company.
Por Tariq Panja.