Karl Bushby... Ha caminado 28 años por todo el mundo y está a punto de volver a casa con su mamá
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El aventurero Karl Bushby lleva 28 años recorriendo el mundo a pie y ahora se acerca el final de su viaje, estar de nuevo con su madre, su hijo y su nieta
Después de casi tres décadas caminando por algunos de los lugares más complicados del planeta, Karl Bushby está a punto de cumplir una promesa que comenzó cuando tenía 29 años: regresar a casa sin utilizar ningún medio de transporte durante su recorrido.
El aventurero británico, que ahora tiene 57 años, está cerca de completar una travesía de 49 mil 889 kilómetros por cuatro continentes. Su destino final es Hull, Inglaterra, donde espera reencontrarse con su madre y volver a estar cerca de su familia.
Su historia comenzó en noviembre de 1998, cuando salió de Punta Arenas, en el extremo sur de Chile, con una idea que parecía casi imposible: llegar caminando hasta Reino Unido, sin regresar a su país antes de terminar la expedición.
Ahora, después de 28 años de camino, el regreso tiene un significado especial. Además de reencontrarse con su madre, podrá convivir con su hijo Adam, a quien dejó cuando tenía apenas ocho años, y conocer a su nieta de 12 años.
UNA CAMINATA QUE LO LLEVÓ POR LOS LUGARES MÁS EXTREMOS
La expedición de Bushby, conocida como Goliath Expedition, estuvo lejos de ser un recorrido convencional. Durante estos años atravesó selvas, regiones congeladas, fronteras internacionales y territorios donde avanzar representaba un verdadero desafío físico y logístico.
Uno de los momentos más complicados ocurrió en el Tapón del Darién, una zona selvática entre Colombia y Panamá conocida por sus condiciones naturales y la dificultad para atravesarla.
También cruzó el estrecho de Bering sobre el hielo en 2006, acompañado por el aventurero Dimitri Kieffer. La hazaña los llevó desde Alaska hasta Rusia, aunque la llegada al territorio ruso terminó con ambos detenidos por no haberse registrado ante las autoridades fronterizas.
Permanecieron bajo custodia durante casi dos meses. Aquello fue uno de los episodios más complicados de una aventura que también estuvo marcada por deportaciones, problemas económicos y restricciones para continuar avanzando.
28 AÑOS LEJOS DE CASA Y UNA FAMILIA QUE LO ESPERA
El viaje no solamente puso a prueba la resistencia física de Bushby. También significó pasar buena parte de su vida lejos de las personas más cercanas.
Cuando comenzó la expedición, su hijo Adam tenía ocho años. Actualmente tiene 36 y formó su propia familia. Durante todo este tiempo, Bushby se perdió distintas etapas de su crecimiento y ahora espera recuperar parte de ese tiempo.
Uno de los momentos más especiales será conocer personalmente a su nieta, que tiene 12 años y a quien todavía no ha podido abrazar.
Las pausas también formaron parte de la aventura. Los conflictos armados, las crisis económicas y la pandemia interrumpieron el recorrido en diferentes ocasiones. En esos periodos, Bushby llegó a trasladarse a México mientras encontraba la manera de retomar su camino desde el último punto alcanzado.
CRUZÓ EL CANAL DE LA MANCHA PARA COMPLETAR SU META
A principios de octubre de 2026, el aventurero cruzó a nado el canal de la Mancha y llegó nuevamente a Reino Unido, uno de los últimos grandes obstáculos antes de alcanzar su destino.
En una entrevista con The New York Times, reconoció que acercarse al final de la expedición también le provoca incertidumbre. Después de casi 28 años, caminar se convirtió en el centro de su vida y dejar atrás esa rutina representa un cambio importante.
Su historia es particular porque no se trata solamente de recorrer miles de kilómetros, sino de mantener durante décadas una misma meta, incluso cuando las circunstancias parecían impedirlo.
¿QUÉ HARÁ KARL BUSHBY DESPUÉS DE REGRESAR?
Aunque todavía no tiene completamente definido qué hará cuando termine la travesía, Bushby ha mencionado su interés por acercarse a la educación científica y compartir sus experiencias con las nuevas generaciones.
Una de las principales enseñanzas que quiere transmitir tiene que ver con la amabilidad que encontró durante su recorrido. A pesar de las diferencias culturales, los idiomas y las fronteras, asegura que recibió ayuda de personas en distintos países.
Su llegada a Hull marcará el cierre de una expedición que comenzó en Sudamérica en 1998 y que lo llevó a atravesar algunos de los escenarios más difíciles del mundo.
Después de 28 años, casi 50 mil kilómetros y miles de historias acumuladas, el siguiente destino de Karl Bushby no será una montaña, una frontera o un territorio desconocido. Será su casa, donde lo esperan su madre, su hijo y una nieta a la que finalmente podrá conocer este 2 de noviembre.