Republicanos y demócratas miran hacia el sur de Texas, ante el desencanto de los votantes
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La decepción de los ciudadanos sobre el gobierno de Trump, así como el encarecimiento de la vida doméstica ha hecho que las elecciones políticas en EU se complejizan
Republicanos y demócratas miran al sur de Texas de cara a las elecciones de noviembre, ante el desencanto de los votantes por el costo de vida y la política migratoria de Donald Trump, en una región donde el vicepresidente, JD Vance, y el candidato demócrata al Senado James Talarico hicieron campaña este miércoles.
Vance encabezó un mitin en Harlingen para respaldar al republicano Eric Flores, quien disputa al demócrata Vicente González el escaño del distrito congresional 34, y pidió apoyo para Ken Paxton, rival de Talarico en la carrera al Senado, y para la reelección del gobernador Greg Abbott.
Talarico participó en un evento organizado por el United States Hispanic Business Council (USHBC) en la Universidad de Texas del Valle del Río Grande, en Edinburg.
El sur de Texas, de mayoría hispana y tradicionalmente demócrata, sorprendió en 2024 al inclinarse por Trump, tras los avances que el republicano ya había logrado en 2020. Ahora, el aumento de los precios y las dificultades para llegar a fin de mes amenazan ese apoyo.
Juventino Garza, jubilado tras trabajar 27 años como profesor en Donna (Texas), describe su decepción con Trump, por quien votó en 2024: “Pensé que iba a hacer algo bueno, un cambio”, cuenta a EFE.
Antes ganaba, según explica, 2 mil 700 dólares cada dos semanas. Ahora recibe unos mil 300 dólares mensuales, con los que debe pagar sus medicamentos y demás gastos. “No la hago. Todo está caro”, lamenta.
La economía ocupa el centro de la disputa electoral. Entre los votantes hispanos de Texas, las preocupaciones económicas pesan casi el doble que la inmigración y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE): un 29% frente a un 15%, según una encuesta de Cook Political Report y TelevisaUnivision.
Y es que el valle del Río Grande, fronterizo con México, es una de las regiones más pobres de EE.UU. Según la Oficina del Censo, la pobreza supera el 30% en algunos de sus condados, alrededor de tres veces el promedio nacional.
El sondeo, realizado entre el 26 de agosto y el 3 de septiembre, muestra que un 18% de los hispanos de Texas que votaron por Trump desaprueba ahora su gestión. Entre los votantes hispanos de los distritos 15, 28 y 34, los demócratas aventajan a los republicanos por un 53% frente a un 39% en intención de voto legislativo.
Estas contiendas, junto con las de los distritos 23 y 35, se perfilan como competitivas y podrían ser decisivas para el control de la Cámara de Representantes, pese a que los republicanos rediseñaron el mapa electoral de Texas para favorecer a su partido y aprovechar los avances de Trump en la región
En Harlingen, Vance defendió las políticas fiscales del Gobierno sobre propinas y horas extra y vinculó la prosperidad familiar con la creación de empleos. También reivindicó que sean los ciudadanos quienes decidan “quién entra en Estados Unidos, no los carteles del narcotráfico”.
Talarico defendió ampliar las vías legales para inmigrantes trabajadores y abrir un camino a la ciudadanía para quienes llevan años en el país y cumplen la ley.
”No tenemos que elegir entre esas cosas”, afirmó sobre la seguridad fronteriza y la acogida de inmigrantes. También prometió combatir los recortes a la Ley de Cuidado de Salud Asequible.
Para Garza, las deportaciones también explican su desencanto: “Dijo que se iba a llevar nomás la gente que eran criminales”, recuerda sobre Trump. Su desconfianza alcanza a ambos partidos: “Te prometen esto, te prometen lo otro y ya te ven en la calle y no te saludan”.