Según un reporte, EU no está haciendo lo suficiente para combatir las ciberestafas mundiales
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El gobierno ni siquiera cuenta con un registro unificado de cuánto dinero se ha incautado en complejos de estafa en el extranjero, ni de cuánto se ha devuelto a las víctimas, según la investigación encabezada por el Comité Económico Conjunto del Congreso
WASHINGTON- El gobierno de Estados Unidos no está haciendo lo suficiente para combatir el aumento de las ciberestafas, y las alianzas con el sector privado siguen siendo fragmentadas y voluntarias, concluyó una investigación.
El gobierno ni siquiera cuenta con un registro unificado de cuánto dinero se ha incautado en complejos de estafa en el extranjero, ni de cuánto se ha devuelto a las víctimas, según la investigación encabezada por el Comité Económico Conjunto del Congreso y publicada el martes por la senadora demócrata Maggie Hassan y el representante Don Beyer.
Al citar hallazgos de una investigación sobre estafas globales realizada por The Associated Press y FRONTLINE, el informe pidió una mayor colaboración entre agencias, apoyo para las víctimas y una participación más profunda del sector privado.
“Las organizaciones criminales transnacionales operan enormes complejos que explotan tecnología de Estados Unidos, incluida la IA, para llevar a cabo estafas contra estadounidenses con consecuencias devastadoras”, declaró Hassan en un correo electrónico. “La magnitud de este desafío, que crece de manera exponencial, exige que el Congreso, el Gobierno y el sector privado intensifiquen sus esfuerzos”.
El informe, que AP obtuvo antes de su publicación, dejó claro lo difícil que es para las víctimas de estafas recuperar su dinero, pese al ritmo cada vez más acelerado de incautaciones anunciado por diversas agencias del gobierno de Estados Unidos.
El FBI informó al comité que devolvió 336 millones de dólares a víctimas de estafas en 2025.
La Comisión Federal de Comercio reportó que devolvió 1.830 millones de dólares a víctimas de fraude en el año fiscal 2025, pero no pudo determinar cuánto de ese dinero se perdió en complejos en el extranjero.
El Servicio Secreto devolvió más de 770 millones de dólares en activos incautados a víctimas de fraude en los años fiscales 2024 y 2025, pero señaló que el dinero provenía de una variedad de esquemas fraudulentos.
El Departamento de Estado indicó que las agencias de seguridad extranjeras que reciben apoyo del departamento han incautado ganancias “por varios cientos de millones de dólares”, pero pidió al Congreso que solicitara detalles a los Departamentos de Justicia, Seguridad Nacional y Tesoro.
En conjunto, eso es apenas una fracción de lo que han perdido las víctimas. Los estadounidenses reportaron pérdidas por ciberfraude de casi 18 milmillones de dólares, más de 2 millones de dólares por hora, el año pasado al FBI. Muchos ni siquiera denuncian el delito.
El informe también expresó preocupación porque, aun cuando las redes criminales se expanden a más países, los recortes del Departamento de Estado eliminaron al menos un programa contra estafas en Bangladesh, que estaba capacitando a las fuerzas de seguridad locales para realizar investigaciones de ciberfraude.
Bangladesh es un centro emergente de operaciones globales de estafa, según un informe del mes pasado de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, financiado por la Unión Europea.
El Departamento de Estado, que dijo contar con 60 empleados en Estados Unidos y Asia dedicados a combatir esquemas estafadores en el extranjero, comunicó al comité que “tiene las herramientas que necesita para combatir la amenaza a nivel internacional”.
El informe instó al Congreso a aprobar legislación para adoptar una estrategia federal unificada para combatir las estafas y establecer un lugar centralizado para que las víctimas reporten pérdidas y busquen ayuda. La Casa Blanca también ha defendido una mayor coordinación federal.
Varios funcionarios del Departamento de Justicia dijeron al Congreso que las empresas del sector privado deberían enfocarse más en la prevención de estafas, pero hasta ahora ni reguladores ni legisladores han creado incentivos claros para ello. A diferencia de la Unión Europea, el Reino Unido, Australia y Singapur, Estados Unidos no ha llegado a responsabilizar potencialmente a empresas de tecnología, telecomunicaciones o servicios financieros si no hacen lo suficiente para proteger a los consumidores de las estafas.
Kate Griffin, directora del programa de seguridad financiera del Aspen Institute, señaló que ha habido avances importantes, pero que Estados Unidos aún carece de una “prevención de estafas duradera y sostenible”.
“No vemos que eso se refleje todavía en una reducción de la victimización”, comentó. “Y eso es lo que realmente tiene que ocurrir”.