Un tercer ataque escolar en menos de una semana sacude a Polonia
Las autoridades descartan que estos ataques respondiera a alguna tendencia en redes sociales; familiares insistieron en nuevas medidas para prevenir estos ataques
Un tercer ataque en una escuela polaca en menos de una semana tuvo lugar el sábado, informó la policía, cuando una mujer de 21 años hirió a tres personas dentro de una institución educativa en Varsovia.
La atacante utilizó un “objeto peligroso” para agredir a una mujer de 17 años y terminó hiriendo a otras dos personas, de 17 y 24 años respectivamente, dijo a The Associated Press Jakub Filipiak, portavoz de la policía en la capital polaca. Ninguna de las heridas ponía en peligro la vida.
La policía no identificó la institución educativa, pero dijo que estaba abierta en sábado porque es un centro de educación superior. La atacante no conocía a ninguna de las víctimas, agregó.
El ataque ocurrió después de que la policía reportó el sábado la detención de 76 personas en toda Polonia e indicó que revisó casi 50 mil escuelas, parte de las medidas para evitar más violencia tras dos ataques en centros educativos previamente en la semana.
Las escuelas del país reforzaron la seguridad el viernes: algunas suspendieron las clases, muchos padres dejaron a sus hijos en casa y se desplegaron patrullas policiales en otras luego de esos dos ataques en centros escolares, los cuales dejaron un fallecido y varios heridos, incluidos niños.
El miércoles, un alumno de 19 años de una escuela de formación profesional en la provincia de Mazovia, en el centro de Polonia, atacó a compañeros, docentes y transeúntes con un objeto punzante, e hirió a nueve personas antes de huir y ser detenido cerca. Al día siguiente, un joven de 15 años mató a un conserje escolar e hirió a otras dos personas en un ataque con cuchillo en su antigua escuela, en la misma provincia.
Las agresiones, perpetradas por ciudadanos polacos, conmocionaron a un país donde la violencia escolar a manos de menores es un fenómeno nuevo.
El jueves por la noche, grupos de padres en internet y los medios de comunicación compartían rumores que apuntaban a que los ataques estaban coordinados y a que habría más en el llamado “viernes sangriento”.
Un total de 59 escuelas suspendieron preventivamente las clases el viernes en distintos puntos del país, la mayoría en el distrito de Mazovia, donde está Varsovia. Los directores enviaron mensajes anunciando medidas de seguridad reforzadas, incluido personal adicional en las entradas y revisiones voluntarias de mochilas.
“No habrá concesiones. La seguridad de los jóvenes es lo más importante”, afirmó el ministro del Interior, Marcin Kierwiński.
Entre los detenidos el viernes había un joven de 14 años de un distrito céntrico de Varsovia, al que se le encontró un cuchillo con hoja oculta y 11 petardos, y otro de 16 años de otro distrito de la capital, que acudió a la escuela con una navaja mariposa en la mochila. Otros habían publicado en internet fotos de cuchillos, amedrentando a sus compañeros o amenazado con efectuar ataques en escuelas.
Hasta ahora no se han encontrado pruebas de que hubiera un reto en internet que promoviera ataques a centros educativos, apuntó el gobierno. Tampoco hay confirmación oficial de que los dos ataques estuvieran vinculados; ambos autores están detenidos.
Tras herir a tres adultos en el incidente del jueves, el joven de 15 años, que llevaba una cámara para grabar sus acciones, fue finalmente controlado por el director de la escuela, Krzysztof Ochmański. El director contó posteriormente a reporteros que hubo un momento en que el chico pareció darse cuenta de la magnitud de sus actos y dijo que ya no quería seguir haciéndolo.
“Una vez que establecí contacto, me pidió ayuda”, apuntó Ochmański. “Llegó a un punto en que él quería un abrazo”.