Niega Sheinbaum censura tras pedir que ‘no vean TV Azteca’
La mandataria subrayó que sus comentarios no representan un acto de censura institucional
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó las acusaciones de censura en contra de TV Azteca tras el llamado que hizo un día antes para que la ciudadanía no sintonice esa cadena televisiva, y sostuvo que sus declaraciones forman parte de una opinión personal y no de una acción de Estado encaminada a restringir contenidos o limitar la libertad de expresión.
Durante su conferencia matutina en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, la mandataria subrayó que sus comentarios no representan un acto de censura institucional, pues, afirmó, el gobierno federal no ha impedido ni limitado la transmisión de contenidos críticos hacia su administración.
Como ejemplo, señaló que los espacios informativos y de opinión de diversas televisoras, incluida TV Azteca, continúan emitiendo señalamientos y cuestionamientos contra su gobierno de manera cotidiana.
Sheinbaum argumentó que existe una diferencia entre expresar una postura política o mediática y utilizar el aparato del Estado para silenciar voces críticas.
En ese contexto, defendió su derecho a cuestionar el trabajo editorial de ciertos medios, particularmente de TV Azteca, a la que acusó de mantener una campaña constante de ataques y desinformación contra su administración y anteriormente contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La presidenta sostuvo que, desde el inicio de la llamada Cuarta Transformación, la televisora ha difundido contenidos que, a juicio del gobierno, contienen imprecisiones, falsedades o interpretaciones tendenciosas sobre temas públicos.
Aseguró que, pese a ello, en México prevalece un escenario de amplia libertad de expresión, precisamente porque los medios de comunicación mantienen abierta la posibilidad de criticar severamente al poder sin enfrentar represalias gubernamentales.
“Hay tanta libertad de expresión que una televisora puede atacar permanentemente al gobierno, incluso con mentiras”, expresó la mandataria, al insistir en que la administración federal únicamente ha recurrido al derecho de réplica para responder a los señalamientos difundidos en espacios mediáticos.
Frente a versiones que apuntaban a una eventual represalia institucional contra TV Azteca, Sheinbaum descartó tajantemente cualquier posibilidad de revisar o retirar concesiones de transmisión a la empresa.
Indicó que su gobierno no pretende abrir un frente de confrontación con medios de comunicación ni intervenir en sus operaciones, aunque reiteró sus críticas a lo que considera una línea editorial adversa basada en información falsa.
Por el contrario, afirmó que una alternativa para fortalecer el ecosistema mediático sería ampliar la competencia en el sector televisivo mediante nuevas concesiones y una mayor diversidad de voces, antes que restringir a empresas ya establecidas.
Con ello, dijo, se evitarían interpretaciones de persecución política o intentos de control gubernamental sobre los medios de comunicación.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente confrontación discursiva entre el gobierno federal y diversos medios de comunicación, así como de un debate sobre los límites entre la crítica periodística, la libertad de expresión y el derecho de los gobiernos a responder públicamente a contenidos que consideran falsos o sesgados.