Seguro de autos, principal blanco del fraude: concentra 71% de los casos
Con 71% de los casos, el seguro de automóviles se perfila así como el principal frente contra el fraude y como uno de los sectores donde la tecnología puede tener mayor impacto en su detección
El fraude representa uno de los mayores retos para las compañías aseguradoras y, dentro de este panorama, el seguro de automóviles se mantiene como el segmento más vulnerable, al concentrar 71% de los casos registrados.
De acuerdo con el informe “El Estado del Fraude de Seguros 2026”, elaborado por FRISS, el tipo de fraude más frecuente es el oportunista, que representa 44% de los casos. Esta práctica consiste principalmente en incrementar de manera deliberada el valor de una reclamación legítima, aprovechando daños o pérdidas que realmente ocurrieron.
Según el reporte, este comportamiento puede presentarse incluso sin la participación de redes delictivas, ya que algunas personas consideran justificable exagerar una reclamación después de haber pagado primas durante años.
La segunda modalidad con mayor incidencia son las reclamaciones falsas por lesiones, que representan 29% del total. FRISS señala que las lesiones de tejidos blandos representan un desafío particular para las aseguradoras, debido a las dificultades para comprobarlas cuando no existen elementos médicos objetivos suficientes.
En tanto, el crimen organizado concentra 13% de los casos, mientras que la evasión de tasas representa 9%. Aunque los fraudes organizados son menos frecuentes, el informe advierte que pueden ocasionar pérdidas mucho mayores debido a la complejidad y coordinación de los esquemas.
Entre los casos identificados por especialistas del sector destacan accidentes de bicicleta simulados y operaciones fraudulentas que involucran distintos países, lo que dificulta las investigaciones y amplía el alcance de las redes involucradas.
AUTOMÓVILES, EL SECTOR MÁS EXPUESTO
El predominio del seguro automotriz no sería casual. FRISS explica que se trata de una de las líneas de negocio con mayor cantidad de operaciones, debido al elevado número de pólizas, reclamaciones y procesos que requieren valuaciones y evidencias físicas.
Talleres, reparaciones, accidentes y estimaciones de daños generan múltiples puntos en los que una reclamación puede ser manipulada o exagerada.
Por ello, el informe considera que el ramo automotriz representa una de las principales oportunidades para que las aseguradoras incorporen tecnologías de detección de fraude, debido a que una inversión en este segmento podría generar resultados relativamente rápidos.
EL FRAUDE TAMBIÉN SE VUELVE MÁS SOFISTICADO
El problema no solamente está creciendo en cantidad, sino también en complejidad. 58% de los profesionales de la industria consultados por FRISS aseguró haber observado un incremento en el volumen o la sofisticación del fraude durante el último periodo.
El reporte identifica dos tendencias principales: por un lado, un fraude oportunista de gran volumen y relativamente sencillo; por otro, esquemas organizados cada vez más sofisticados, algunos de ellos apoyados en herramientas de inteligencia artificial.
Ante este escenario, FRISS advierte que las aseguradoras no pueden depender de una única estrategia. Tendrán que desarrollar simultáneamente capacidades para detectar grandes cantidades de reclamaciones sospechosas y, al mismo tiempo, identificar operaciones fraudulentas de mayor complejidad.