Policías renuncian en masa en Jiménez, Chihuahua, por amenazas; lo mismo sucede en Jalisco y Michoacán
COMPARTIR
El director de la policía municipal de Jiménez, Chihuahua, así como 15 de sus subalternos, renunciaron a su cargo luego de los constantes ataques que ha sufrido la corporación por parte de grupos armados
Ciudad de México. Ciudad Jiménez está al sur del estado, cerca de Durango. Tiene cerca de 50 mil habitantes. El fin de semana pasado, un comando armado atacó sus instalaciones de la comandancia y causó daños a oficinas y patrullas. El director de Seguridad Pública, Ramiro Ayala Gándara, y el jefe operativo, Serio Lira, dijeron que habían recibido amenazas de muerte, de acuerdo con El Diario y El Heraldo, ambos diarios de Chihuahua.
El alcalde de Jiménez, Marcos Chávez Torres, confirmó que la renuncia masiva se debe a la violencia que se padece en esta región.
En semanas pasadas, más al sur del estado se han reportado ataques y matanzas.
"Se comprende la situación. Tienen familia y se deben a ella, pero el espacio estará disponible para el momento en que deseen regresar a su trabajo, ya que se necesita personal capacitado para llevar a cabo dichas actividades y la seguridad de nuestra ciudadanía", dijo el alcalde Marcos Chávez.
Dijo que ya lanzó la convocatoria para la contratación de más elementos.
Renuncias en Michoacán, Jalisco y Chihuahua
Las condiciones de inseguridad aún imperan en diversas zonas del país, en donde incluso las fuerzas de seguridad viven con miedo y han decidido renunciar a su profesión, dejando a miles de personas con pocas o nulas fuerzas de seguridad municipales.
En estados como Michoacán, Jalisco y Chihuahua los uniformados abandonan su empleo por temor a ser víctimas de miembros del crimen organizado, quienes han emboscado o decapitado a sus compañeros en diferentes zonas. Por ejemplo, en el municipio michoacano de Briseñas tres policías fueron secuestrados, cuatro asesinados durante un ataque, cinco resultaron lesionados en este mismo hecho y dos más renunciaron a su trabajo, por lo que el cuerpo policiaco municipal pasó de tener 22 elementos a contar sólo con 10 para salvaguardar a los 20 mil habitantes del lugar.
En el caso de Marcos Castellanos, también en Michoacán, se declaró el toque de queda a partir de las 20:00 horas y la totalidad de los agentes municipales presentó su renuncia, dejando a los pobladores sin seguridad.
En Ayotlán, Tala y Pihuamo, Jalisco, las cosas no están mejor, pues en el primer municipio 24 elementos presentaron su renuncia, mientras que 31 agentes no se habían presentado a trabajar el día 27 de diciembre. Pero las dimisiones no fueron aceptadas. En tanto las otras dos localidades han vivido ataques y los elementos policiacos están atemorizados.
Los hechos más recientes de renuncias masivas se registraron en Ciudad Jiménez, Chihuahua -municipio con más de 40 mil habitantes- donde 15 policías y dos mandos de los 31 efectivos que se encargaban de la seguridad presentaron su renuncia.
Las labores de vigilancia en todos estos lugares han sido retomadas por fuerzas castrenses y policías estatales.
Chihuahua
El más reciente de estos casos tuvo lugar en el municipio chihuahuense de Ciudad Jiménez, donde la primera semana de enero la mitad de su Cuerpo de Policía, incluidos los directivos, renunció a sus cargos debido a las condiciones de inseguridad imperantes. Sin embargo, el Alcalde del municipio, Marcos Chávez Torres, asegura que no existen amenazas directas contras los policías.
Jiménez, un municipio con más de 40 mil habitantes, tenía hasta finales del año pasado 31 efectivos policiacos, de los cuales renunciaron 15 y dos mandos.
De acuerdo con una nota de Alejandro Salmón Aguilera publicada en El Diario, los últimos hechos violentos que mantienen a la urbe atemorizada son la desaparición de dos automovilistas, cuyos autos fueron encontrados calcinados; además, se reportó el hallazgo del cadáver de una persona que había sido "levantada" los primeros días de este 2013.
Según el rotativo, los agentes fueron presionados por sus familiares para dejar el cargo, pues consideran que están en peligro constante.
Debido a esta situación, los policías que aún laboran cubren turnos de hasta 12 horas, además de que se cuenta con el apoyo de las policías estatal y federal y del Ejército.
Chávez Torres informó al diario local que se buscará a los ex policías que hayan salido de la corporación con buenos antecedentes.
Por su parte, el Gobernador César Duarte ofreció "todo el apoyo que necesite" el municipio.
Pero el panorama es complicado y el Edil lo reconoce al decir: "¡Nos está yendo de la fregada".
Ciudad Jiménez no es el único municipio en aprietos por la desbandada de policías que se encuentran atemorizados por la violencia.
Michoacán
Ante los hechos de violencia que se registraron durante diciembre, elementos policiacos del municipio de Briseñas desertaron de la corporación.
Briseñas es uno de los municipios limítrofe con el estado de Jalisco, en donde durante las últimas semanas se han registrado ataques, enfrentamientos, ejecuciones y otros hechos de violencia.
Notimex informó que el secretario del Ayuntamiento, Ramón Estrada, ha detallado que dos elementos presentaron su renuncia, mientras que tres policías fueron secuestrados, cuatro asesinados durante una emboscada y cinco resultaron lesionados en este mismo hecho, por lo que el cuerpo policiaco municipal pasó de tener 22 elementos a contar sólo con 10, quienes se encargan de la seguridad de los más de 20 mil habitantes que tiene el municipio.
Sin duda alguna el hecho que más causó pánico entre los elementos policíacos fue la emboscada que algunos de sus compañeros sufrieron el pasado 23 de diciembre cuando un comando armado atacó a un grupo de agentes que se trasladaban a bordo de dos patrullas en la carretera Briseñas-Sahuayo para atender el llamado de un presunto accidente. El atentado dejó cuatro policías y dos presuntos criminales muertos.
Tras este hecho se inició una desbandada de uniformados en los municipios michoacanos de Briseñas y Marcos Castellanos y en el estado de Jalisco.
Ante la inseguridad en diferentes municipios michoacanos, incluido Briseñas, la presencia de fuerzas federales se incrementó en el estado. En el caso de este municipio, fueron instaladas dos Bases de Operaciones Mixtas (BOM) en las que participan elementos del Ejército mexicano, de la Policía Federal y de la Policía Estatal Preventiva, detalló la agencia.
Además, el 7 de enero el Gobernador del estado, Fausto Vallejo, dio a conocer que más de mil elementos de corporaciones federales y de los estados de Michoacán y Jalisco se han desplazado a los límites de ambas entidades con el fin de evitar nuevos hechos violentos.
Otro municipio azotado por la violencia es Marcos Castellanos, donde se declaró el toque de queda a partir de las 20:00 horas.
En este lugar también se han registrado renuncias masivas de elementos policiacos, pues se sienten amenazados por el crimen organizado.
El 2 de enero Notimex publicó que la totalidad de agentes en el municipio presentó su dimisión, dejando a los pobladores sin seguridad.
Las labores de vigilancia fueron retomadas por fuerzas castrenses y policías estatales.
Jalisco
Tras la emboscada del pasado 23 de diciembre, el Edil de Ayotlán, Jesús Rodríguez, reveló cinco días después que el director de la Secretaría de Seguridad Pública del municipio y 24 elementos más presentaron su renuncia, mientras que 31 agentes no se habían presentado a trabajar el día 27.
Pero Rodríguez Rojas aseguró que los elementos continuaban en sus puestos, pues su renuncia no había sido aceptada entonces.
Setenta y dos efectivos, entre elementos operativos y administrativos, conformaban la corporación policial, pero con las bajas quedaría reducida a la mitad, por lo que la vigilancia en la zona cuenta con la presencia de la Secretaría de Seguridad Pública estatal y del Ejército, informó Milenio.
Estos pocos elementos brindan seguridad a 38 mil 921 habitantes del municipio, según datos del Consejo Estatal de Población (Coepo).
La Jornada Jalisco publicó el 27 de diciembre que "en un solo día la policía municipal de Ayotlán fue atacada dos veces. La primera agresión sucedió en la Presidencia Municipal y en la comandancia. Tres policías murieron ahí. Por la noche otro grupo de hombres armados disparó de nueva cuenta contra las instalaciones de la corporación; otro policía falleció".
Pese a esto, Elías Alvarez Hernández, secretario de Seguridad en Michoacán, negó el 8 de enero una desbandada de policías municipales en la región.
Por otro lado, en Pihuamo cuatro policías fueron decapitados por presuntos miembros del crimen organizado.
De acuerdo con diversos medios locales, el domingo 23 de diciembre se reportó que varios hombres armados llegaron a la comunidad El Naranjo donde se celebraba la fiesta de la localidad. Según las versiones los sujetos abrieron fuego contra vehículos que se hallaban en la zona lo que provocó caos y pánico. Además, los presuntos criminales amagaron a cuatro policías, entre ellos un comandante, a quienes habrían ejecutado y decapitado.
Recientemente Pihuamo ha sido escenario de enfrentamientos entre miembros del crimen organizado y elementos del Ejército Mexicano y de la Secretaría Armada de México (Semar), destacó El Informador el pasado 27 de diciembre.
Los lugareños dijeron al rotativo que el lugar es un pueblo "tranquilo", siempre y cuando al "patrón" (jefe de algún cártel) no se le moleste o se le denuncie ante las autoridades. "Aquí sabemos dónde vive el narco, pero no lo denunciamos por miedo: qué tal si se da cuenta quién fue", expresó una vecina.
La misma mujer manifestó al rotativo local que el crimen organizado se ha apoderado de la zona, pero -afirmó- la Dirección de Seguridad Pública Municipal no tiene la fuerza para combatirlo.
Y es que el periódico señala que dicha dependencia sólo cuenta con 15 policías y tres comandantes para garantizar la seguridad de 12 mil 119 personas.
Gabriel Ceballos Amezcua, director de Seguridad Pública, indicó que lo ideal sería contar con 30 elementos, pero asegura que esto es imposible debido a las leyes de seguridad que estableció el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, sobre certificación policial.
"Las estrategias del Gobierno federal fueron un fracaso, porque nos impiden el reclutamiento de elementos, con sus nuevas plataformas y evaluación; la verdad, no puedo reclutar gente así", dijo Ceballos Amezcua a El Informador.
"No tenemos el nivel como el de la Policía Federal o de la Policía del Estado, y así no se puede; es demasiado", aseveró el funcionario.
Además, el 25 de diciembre pasado distintos medios dieron a conocer que un enfrentamiento armado en la zona habría dejado por lo menos 18 muertos; sin embargo, al día siguiente el vocero de la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco (SSP), Genaro Pacheco, rechazó la información publicada y argumentó que se trataba de "un borregazo" en diferentes medios de comunicación, señaló La Jornada Jalisco.
Además del poco personal con el que cuentas los cuerpos policiacos, las agresiones contra sus elementos no cesan. El 8 de enero El Universal publicó que un día antes fue agredida al salir de su casa Sara del Refugio Chávez Rangel, directora de seguridad pública de San Miguel el Alto, en la zona de Los Altos. Recibió al menos tres impactos de bala.
En tanto, la madrugada del día 8 miembros de la Dirección de Seguridad Pública de Tala realizaban un recorrido de vigilancia por la carretera que conduce de San Isidro Mazatepec a Tlajomulco de Zúñiga cuando un comando armado los persiguió y abrió fuego en su contra. Sólo se reportaron heridos leves.