Segundo debate panista deja una noche de "golpes"
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Noche tensa de debate entre tres aspirantes a la candidatura del PAN a la Presidencia de la República, que mostró forcejeos por la militancia panista
Noche de adrenalina. De urbanidad panista; sin embargo, rebasada por el golpe a la cara, ya sutil, ya directo, sin guante de seda.
Noche tensa de debate entre tres aspirantes a la candidatura del PAN a la Presidencia de la República, que mostró forcejeos por la militancia panista.
Ernesto Cordero pegó una, otra y otra vez con la misma piedra y en el mismo lugar. Dijo y redijo: Josefina sólo estuvo en 6% de las votaciones de la Cámara de Diputados, en el primer semestre de 2011.
Dicho ataque exaltó los ánimos de los corderistas y del mismo aspirante presidencial, quien se mostró entusiasta al salir del auditorio Manuel Gómez Morín, desde donde se difundió el debate de una hora.
Y Josefina Vázquez Mota, de traje blanco, la sonrisa algo trémula en el último tercio del debate, tomó como escudo unas declaraciones del presidente Felipe Calderón en elogio de ella, como diputada. Esa pomada no alivió el moretón del golpe corderista.
Santiago Creel Miranda, el más entero, porque no se habían ocupado sus colegas de atacarlo, cerraba su participación con una advertencia de que se romperá la paz del PAN si los poderosos panistas en los gobiernos de los estados, en las delegaciones federales, meten mano. "No intervengan de mala manera".
Dama de los golpes sutiles, Josefina en cada una de sus intervenciones cerró con llamados a "votar en libertad este 5 de febrero". Era machacona. Y terminó por mover a Cordero de su propio centro de gravedad, cuando al final le recordó su error, pues al pretender elogiar al presidente Calderón, por equivocación lo llamó "Vicente Calderón".
Rara noche
José Espina, presidente de la Comisión Nacional de Elecciones, fue la autoridad en el debate, en presencia discreta de Gustavo Madero, jerarca del panismo. Los más distantes en la mesa eran Josefina Vázquez Mota y Ernesto Cordero. Cuando los protagonistas se retiraban, José Espina alcanzó en el estacionamiento a Josefina Vázquez Mota. Un abrazo y tres palabras. "Muy bien, Josefina". El primer tercio de la hora de debate fue de aburrición.
Rara noche en la que tres políticos poco sonrientes, intentaron convencer a los que votarán por candidato presidencial y que salían con moretones, más los que se acumulen este domingo 5 de febrero.