Narcos pidieron controlar la seguridad en Escobedo: alcaldesa

+ Seguir en Seguir en Google
Nacional
/ 15 agosto 2011

    Clara Luz Flores, embarazada de siete meses, ha enfrentado 11 atentados; señala que en algún momento pensó en renunciar, pero insiste en recuperar la tranquilidad en ese municipio de Nuevo León.

    Nuevo León. Los mensajes a Clara Luz Flores Carrales eran muchos y en el mismo sentido: "que yo me encargara de gobernar y ellos (los delincuentes) se encargaban de la policía, de la seguridad".

    Como la alcaldesa de Escobedo, Nuevo León, consideró la petición "inconcebible" ha vivido en carne propia la violencia. Integrante de un reducido grupo de presidentas municipales en México, probablemente, pocas como ella han sentido el peligro de estar cerca de la muerte. Su trayectoria queda marcada por los 11 atentados que ha sufrido, pero esta mujer que gobierna a 300 mil ciudadanos tiene una filosofía: brindar a los habitantes de su municipio la seguridad perdida.

    La también esposa de Abel Guerra, ex alcalde del mismo municipio y uno de los priistas más destacados de Nuevo León, relata así uno de los episodios que ha vivido: "Los escoltas fueron y aseguraron el área; yo no podía salir de la casa porque ellos querían cerciorarse de que no hubiera riesgo para mí al salir y en ese proceso me dijeron también que me protegiera porque podía explotar la camioneta".

    "Entendí en ese momento que el problema del ataque era que (a los delincuentes) no les gustaba que tomáramos medidas contundentes contra ciertos grupos y ciertas acciones. En ese momento decidí hacer más intensiva la seguridad para que les quedara claro que no nos iban a amedrentar, que el trabajo por la seguridad es mi compromiso con la gente del municipio y que seguiré haciéndolo hasta que me sea posible".

    La alcaldesa de Escobedo ha emprendido una importante depuración de su policía, la que asegura llega al 90 por ciento de la corporación y continúa. Quizá por eso la primera llamada de los grupos criminales ocurrió a los pocos días de su toma de protesta. "La policía municipal, la que se suponía que estaba bajo mis órdenes, me sacó un arma larga que se supone no tiene y me amenazó porque no quería que pusiera a un encargado de seguridad. A la persona que designé, fueron por él y su familia a su propia casa y renunció inmediatamente, después de esa renuncia ocurrió el atentado contra mí".

    Clara Luz, quien recientemente contrajo nupcias y tiene siete meses de embarazo, no tiene empacho en reconocer que en algún momento pensó en dejar el puesto, pero no por miedo sino por la impotencia de no poder cumplir sus compromisos. "Cuando me doy cuenta de que todo el cuerpo policiaco está trabajando para intereses que no necesariamente son los del municipio y su gente, sí llegué a pensar que no iba a poder y que era mejor renunciar. No sabía hasta qué grado estaba infiltrada la corporación y el mismo gobierno municipal. Lo supe a los dos días de que entré".

    La mujer, de 38 años y con una trayectoria política de al menos una década, asegura que atentado tras atentado se refuerzan sus acciones y que, paralelamente, mantiene su presencia en las calles, lo mismo inaugurando parques o alumbrado público, que en eventos masivos; habla con los vecinosy ellos la escuchan mientras sus elementos de seguridad se mantienen atentos a cada paso que da.

    Su decisión la ha destacado como una alcaldesa aguerrida, y si hubo quien le tenía poca fe, ha demostrado que está muy lejos de ser débil: "el que quiere es rebasado, el que no quiere no", asegura.

    A pesar de encontrarse en el ojo del huracán, en un municipio conflictivo y en un estado donde tres alcaldes han sido asesinados, sostiene: "Yo no creo todavía y no quiero pensar que me quieran matar".

    Milenio Diario, conocido también como Milenio Noticias, es un periódico mexicano. Se fundó en la ciudad de Monterrey, capital del estado de Nuevo León. El medio cubre los hechos noticiosos más relevantes de CDMX, Monterey, Jalisco, Estado de México, Laguna, Tamaulipas, Puebla, León e Hidalgo.

    Selección de los editores