¡Cuidado! Aprende a detectar un golpe de calor para cuidar de tus animales de compañía
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Los golpes de calor son graves si no se tratan. En animales puede ser fatal. Por eso prepárate con esta guía básica para detectarlos
Las altas temperaturas registradas en México elevan el riesgo de golpes de calor en perros y gatos, una emergencia veterinaria que puede poner en peligro su vida en cuestión de minutos. Por ello, especialistas recomiendan reforzar medidas de hidratación, evitar exposiciones prolongadas al sol y detectar a tiempo señales de alerta que indiquen que una mascota está sufriendo hipertermia.
Ante este panorama, es fundamental que los dueños adapten rutinas y espacios para proteger a sus animales de compañía, especialmente durante olas de calor o días con temperaturas extremas.
PROTOCOLOS DE HIDRATACIÓN Y SEGURIDAD EN EL ENTORNO
La primera medida preventiva consiste en garantizar una hidratación constante y mantener un entorno fresco para las mascotas. De acuerdo con la American Veterinary Medical Association (AVMA), el golpe de calor ocurre cuando el organismo del animal ya no puede eliminar el exceso de temperatura corporal.
Para disminuir este riesgo, especialistas recomiendan aplicar las siguientes medidas:
* Hidratación constante: Cambiar el agua varias veces al día para mantenerla fresca y agregar hielos al recipiente de manera periódica.
* Paseos en horarios seguros: Sacar a pasear a perros únicamente durante las primeras horas de la mañana o al anochecer. También es importante revisar la temperatura del pavimento; si quema al tacto humano, puede lastimar sus almohadillas.
* Espacios frescos: Mantener a las mascotas en zonas con sombra, ventilación adecuada o aire acondicionado. Según expertos del Royal Veterinary College, también pueden utilizarse toallas húmedas para ayudarles a bajar la temperatura de manera gradual.
* Cuidado del pelaje: No se recomienda rapar a perros de pelo largo, ya que el pelaje cumple una función protectora al actuar como aislante frente al calor y la radiación solar.
En gatos, detectar un golpe de calor puede resultar más complicado debido a su comportamiento generalmente tranquilo y sedentario. Sin embargo, existen señales claras de alerta.
De acuerdo con protocolos del Royal Veterinary College, los síntomas a vigilar incluyen:
* Letargo extremo
* Debilidad
* Encías de color rojo intenso
* Vómitos
* Jadeo con la boca abierta, considerado uno de los signos más evidentes de peligro
Si el felino presenta estas señales, se debe actuar con cuidado: colocarlo sobre una superficie fresca y humedecer sus almohadillas, axilas e ingles con agua fresca, evitando agua helada para no provocar un choque circulatorio.
Incluso si parece recuperarse, es indispensable acudir al veterinario de inmediato para descartar afectaciones internas.
El Cornell Feline Health Center advierte que los gatos de pelaje oscuro, con obesidad y razas braquicefálicas como el persa o el exotic shorthair tienen mayor probabilidad de sufrir complicaciones graves durante temporadas de calor extremo.
IDENTIFICACIÓN DE RIESGOS Y ATENCIÓN DE EMERGENCIAS
No todas las mascotas enfrentan el calor de la misma manera. Los animales braquicefálicos, como pugs o bulldogs, así como cachorros, mascotas adultas mayores o con enfermedades crónicas, presentan una menor capacidad para regular su temperatura corporal.
Ante la sospecha de golpe de calor, la reacción debe ser inmediata, pero controlada. Protocolos internacionales recomiendan enfriar al animal con agua fresca o tibia, nunca helada ni con hielo directo sobre el cuerpo, para evitar daños adicionales.
Posteriormente, debe trasladarse al veterinario lo antes posible.
Además, organizaciones como PETA recuerdan una regla básica pero crucial: nunca dejar a una mascota dentro de un automóvil, aunque las ventanas estén parcialmente abiertas, ya que la temperatura interna puede elevarse rápidamente y provocar hipertermia fatal en pocos minutos.
Monitorear signos como jadeo excesivo, salivación abundante y mucosas rojizas puede marcar la diferencia entre una intervención a tiempo y una emergencia mayor.
(Con información de El Universal)