Asesinato de María Elizabeth Macías, "clara amenaza" a cibernautas: AI

Nacional
/ 23 septiembre 2015

AI urgió a una "investigación exhaustiva" para evitar que el asesinato quede impune y "debilite aún más el ejercicio de la libertad de expresión" en México

Ciudad de México.- La decapitación de una periodista mexicana, que apareció sin vida el sábado, fue una "clara amenaza a los usuarios de las redes sociales en las regiones de mayor violencia de México", denunció hoy la organización Amnistía Internacional (AI).

Junto al cuerpo de María Elizabeth Macías Castro, jefa de información de un diario de Nuevo Laredo, la policía encontró un mensaje donde se la acusaba de difundir información a través de redes sociales.

Diez días antes en esa misma ciudad, fronteriza con Estados Unidos, habían aparecido los cuerpos de un hombre y una mujer colgando de un puente, con un mensaje que amenazaba a usuarios de blogs sobre el crimen organizado.

"Estos tres homicidios parecen representar una alarmante estrategia para intimidar a los usuarios de las redes sociales para que dejen de comunicar información relacionada con la violencia", indicó AI.

Macías, que trabajaba para el diario "Primera Hora", es la novena periodista asesinada este año en México.

Según medios locales, junto a sus restos fueron arrojados dos teclados de computadora, cables y un reproductor de discos.

AI urgió a una "investigación exhaustiva" para evitar que el asesinato quede impune y "debilite aún más el ejercicio de la libertad de expresión" en México.

"Amnistía Internacional llama a las autoridades a redoblar sus esfuerzos para esclarecer el asesinato de María Elizabeth Macías Castro, llevar a los responsables ante la justicia y asegurar un clima en el que los medios de comunicación tradicionales y los usuarios de las redes sociales puedan ejercer su derecho a la libertad de expresión sin temor de ser asesinados u hostigados", agregó.

La organización había condenado en agosto la detención y el procesamiento de dos cibernautas acusados de terrorismo y sabotaje por las autoridades de Veracruz, por la difusión de mensajes falsos sobre ataques a escuelas en medio de una ola de psicosis.

Ambos fueron liberados la semana pasada, después de que la fiscalía retirara los cargos.