Problemas en el paraíso: qué pasa con el manglar en Cancún

Nacional
/ 5 agosto 2015

Habitantes de Cancún se oponen obras de inversión millonaria por la devastación del manglar en un extremo de la laguna Nichupté

El baneario de Cancún, México, conocido a nivel internacional por la belleza de sus playas y que es el destino más visitado por el turismo extranjero, enfrenta dificultades en plena temporada vacacional. Primero fue la invasión del sargazo en sus playas y ahora la oposición de un grupo de sus habitantes a una obra inmobiliaria millonaria por el daño que están causando al manglar y con ello, a especies animales.

Desde el 30 julio, un grupo de habitantes de Cancún realizan movilizaciones para protestar contra la devastación del maglar ubicado en la zona de Malecón Tajamar, se encuentra en la ribera de la laguna Nichupté.

El Fondo Nacional de Turismo y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México autorizaron en 2005 un permiso de construcción en 58.76 hectáreas de lo que entonces se conocía como Malecón Cancún y ahora se denomina Malecón Tajamar.

En la zona se construirán torres residenciales, un centro comercial, un hospital privado, un templo católico y edificios para oficinas. Se estima que atraerán una inversión de 100 millones de dólares.

En 2007 se incluyó el artículo 60 TER en la Ley General de Vida Silvestre de México, que prohíbe el relleno, remoción, tala y cualquier actividad que interrumpa el flujo hidrológico de los manglares mexicanos.

El permiso vence en 5 meses, por lo que el propio titular del Fondo Nacional de Turismo de Quintana Roo, Juan Carlos González Hernández, instó a los dueños de los terrenos a apresurar las obras que tenían proyectadas, porque de lo contrario tendrían que volver a tramitar una nueva Manifestación de Impacto Ambiental.

Uno de los proyectos que se desarrollará en Manglar Tajamar y que es en donde los habitantes han realizado distintas movilizaciones y guardias,  es de la empresa italiana Bi & Di.

Esta empresa ganó un juicio al Fonatur por fraude; la dependencia le vendió a la compañía en noviembre de 2015, cinco lotes frente a Playa Delfines, dos de ellos con un uso de suelo que no aplicaba de acuerdo con el Programa de Desarrollo Urbano vigente entonces.

Para solucionar el tema, Fonatur decidió permutar los terrenos originales por los de Malecón Tajamar.

Habitantes de Cancún denuncian que no sólo se está destruyendo zonas con manglar rojo y blanco sino que incluso se ha seultado vivos a cocodrilos, ardillas, iguanas, y otras especies de floracon las obras del relleno del terreno.

Además tener dos peticiones en Change.org, los habitantes de Cancún se están organizando para interponer recursos legales, debido a que aseguran que existen violaciones a las condiciones establecidas por la Semarnat para dar la autorización de impacto ambiental, pues las empresas están obligadas a realizar un rescate de vegetación y de fauna, pero esto no lo hicieron y por acelerar las obras, están sepultando vivos a los animales.

Los habitantes inconformes, ente los cuales se encuentran biólogos, aseguran que con la destrucción de este manglar, Cancún quedará más desprotegido ante la llegada de un huracán.

Recuerdan que los efectos del huracán Wilma en 2005 se intensificaron el en centro de Cancún debido a que el manglar se redujo tras la obra llamada Puerto Cancún.

Según la Comisión Nacional para el conocimiento y Uso de la Boidiversidad de México,  los manglares actúan como sistemas naturales de control de inundaciones y como barreras contra huracanes e intrusión salina, controlan la erosión y protegen las costas, mejoran la calidad del agua al funcionar como filtro biológico, contribuyen en el mantenimiento de procesos naturales tales como respuestas a cambios en el nivel del mar, mantienen procesos de sedimentación y sirven de refugio de flora y fauna silvestre, entre otros.

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