Comparan a supuesto "caníbal" con el asesino de "El silencio de los inocentes"
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Cd. de México.- El perfil sicológico de José Luis Calva Zepeda lo ubica como un asesino en serie cercano a homicidass como el estadunidense Jeffrey Dahmer, cuyo caso aparece en la película El silencio de los inocentes, y que reviste una variante peculiar: por su forma de actuar, las víctimas que elegía y su entorno inmediato, es muy probable que no haya asesinado sólo a tres mujeres, señala el experto Martín Gabriel Barrón.
Investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) y responsable de las indagatorias en torno a Juana Barraza Samperio, el criminólogo añade en su análisis José Luis Calva Zepeda; guía para elaborar el perfil de un asesino en serie, que éste quizá tenga un cómplice y haya grabado alguno de sus crímenes.
En su texto, el investigador analiza rasgos de Calva Zepeda y se pregunta si es un imitador o si sus actos son una coincidencia con el caso del asesino llevado al cine en el personaje trasvestido y dedicado a la confección de ropa, coleccionista también de insectos que usa como parte de su "firma" en cadáveres ultrajados.
Sostiene que Calva tiene similitudes con el Carnicero de Millwaukee, quien entre 1978 y 1991 asesinó a 17 personas y les arrancó la piel.
Gabriel Barrón explica las características comunes de Dahmer y Calva: realizaron actos de canibalismo y alcoholismo; son antisociales; tienen pensamientos y fantasías de muerte; muestran homosexualidad; poseen fantasías sexuales; no toleran el abandono; mantenían el cadáver varios días para actos de necrofilia o canibalismo; los acusaron de abuso sexual y robo; desmembraron cuerpos y admiraban la muerte.
Sobre este panorama, el experto señala: "Los homicidios cometidos por Dahmer y Calva presentas similitudes porque existe una búsqueda por parte del homicidas de poder y dominación o bien es un asunto puramente sexual. Si recuperamos algunas de las concepciones de Steven Egger (otro especialista en la materia) establecen que mediante la agresión sexual se logra obtener el poder y la dominación absoluta de la víctima o bien se logra alcanzar la satisfacción sexual".
Recuerda: "En el caso Calva Zepeda se ha dicho que sólo utiliza el apellido materno para presentarse; hay quien lo puede asociar a una fijación con las figuras de autoridad (paterna) a quién tratan de emular y de esa manera disfrutan del poder y autoridad para matar y castigar".
Otro rasgo constante es el de una personalidad femenina en Calva Zepeda, que se dibuja en su obra Caminando ando, dedicada a su madre y hermanos y donde "no hace alusión a su padre ¿Por qué razón o motivo?"
Barrón señala que José Luis Calva Zepeda es un hombre de 38 años (1969) "el cual dijo ser periodista, poeta, novelista y dramaturgo. Cuenta con más de 800 poesías en su haber y ha publicado Réquiem para un alma en pena; Krish, el aprendiz de mago; Instintos caníbales; Antigua y Prostituyendo mi alma.
En cuanto a las fantasías sexuales como impulso para asesinar y desmembrar, Barrón señala: "para el asesino en serie, son un asunto de pareja, las cuales se establecen mediante el mutuo consentimiento, sino que son una mezcla de poder y dominación".
Para el violador, explica, "la satisfacción sexual no se logra cometiendo el homicidio. Para el que lo comete con ciertos elementos sádicos pretende encontrar una emoción suficientemente fuerte que consiga excitarlos y obtener la mayor satisfacción posible".
Así, dice Barrón, "la mutilación de la víctima desencadena otras fantasías en el homicida. La razón es que mutilar a la víctima tiene mayor significado que el simple homicidio".
En la comparación entre Dahmer y Calva surge su notoria propensión hacia la muerte. Incluso Calva la ejerce al considerarse un escritor de obras negras o de terror.
Al analizar otro texto de Calva Zepeda, el investigador se pregunta si eliminar mujeres era para este personaje una suerte de "misión" que le sirviera a su vez para olvidar o enterrar alguna ofensa o situación grave ocurrida con mujeres en su infancia o adolescencia.
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