Osorio Chong fue la cabeza detrás de Pegasus y el sistema de espionaje de Peña Nieto

Nacional
/ 20 julio 2021

Pegasus es un programa que se vendía para combatir al crimen organizado y al terrorismo, que el gobierno de México, utilizó para realizar espionaje político

Se ha revelado a través de una investigación periodística, el espionaje de la clase política mexicana que realizó el gobierno de Enrique Peña Nieto, en lo que sobresale la vigilancia de 50 colaboradores de Andrés Manuel López Obrador, Felipe Calderón y Margarita Zavala.

Sin embargo, quien encabezaba y controlaba su aparato de inteligencia, a través del llamado Grupo Hidalgo, fue Miguel Ángel Osorio Chong, ex secretario de Gobernación.

De acuerdo con la columna de Raymundo Riva Palacio, publicada por Vanguardia, Pegasus es un programa que se vendía para combatir al crimen organizado y al terrorismo, que el gobierno de México, utilizó para realizar espionaje político.

Menciona que Osorio Chong, visualizó los sistemas de vigilancia, con fines personales y gubernamentales, para utilizarlos con fines políticos.

Osorio Chong visitó Plataforma México, en el búnker de la entonces Secretaría de Seguridad Pública a cargo de Genaro García Luna, quien le mostró todo lo que se había construido para enfrentar a la delincuencia.

Agrega que Peña Nieto aprobó una idea de Osorio Chong para fusionar la poderosa Secretaría de Seguridad Pública en la Secretaría de Gobernación, pero también le impuso a quien sería el comisionado de la nueva dependencia, Comisión Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón, quien comenzó a desmantelar Plataforma México desde diciembre de 2012. Cuando eso inició, el CISEN, Osorio Chong colocó a un incondicional, Eugenio Imaz.

El espionaje político regresó en el gobierno de Peña Nieto en niveles no vistos en décadas. Ya que el CISEN, intervino centenares de líneas telefónicas, pero Pegasus infectó a miles de dispositivos móviles.

Dos personas de alto interés para el gobierno fueron blanco de Pegasus, Julio Scherer, muy cercano a López Obrador por casi dos décadas, confidente, abogado y en momento difíciles hasta financiero, y el empresario Alfonso Romo, quien en ese momento se suponía tenía fuerte influencia en las decisiones económicas del líder de la izquierda.

Concluye diciendo que Peña Nieto y Osorio Chong tienen que dar explicaciones de lo que hicieron. Y tienen la responsabilidad de haber utilizado los recursos del Estado y desviado los sistemas de recolección de información para la seguridad nacional, para llevar a cabo un espionaje político ilegal.