Control Canino del Municipio trata con crueldad a los perros que atrapan.
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QUERIDA ANA:
¡Hola! ¿Cómo estás? Soy tu amiga, la Perrita de la Voz Ladrante. ¡Guau, guau!
Han pasado tantas cosas desde la última vez que te escribí. Fíjate que el día 21de mayo fue el "Día Mundial de las Mascotas" y aquí en Saltillo, el 22 de mayo, hubo una marcha por nosotros, las mascotas. Estamos tan agradecidos y emocionados, hasta el llanto, pues yo estuve allí y nuestros dueños gritaban así: "¡Maltrato animal, código penal! ¡Maltrato animal, código penal!".
Y eso es importantísimo para nosotros, pues sé, he escuchado y visto tantas injusticias: perros que son mis amigos, parientes, y animales de todo tipo y tamaño, enjaulados, amarrados, encadenados en azoteas, en el sol, sin agua, comida o techo que los cubra de las inclemencias del tiempo.
Me quiero morir de pena, pues lo peor de todo es que en Control Canino del Municipio, ¡no sabes! ¡te horrorizas!, pues tienen una crueldad para con mis queridos amigos que viven en las calles, ya que los agarran, los dejan enjaulados sin agua ni comida, para después mojarlos dentro de una pila y luego les ponen un cable en el hocico y otro en los costados y les dan una descarga eléctrica, y si no se mueren siguen con otro y luego regresan a repetir semejante atrocidad hasta que mueren.
¿Qué dirá Dios que después de crear el amor verdadero e incondicional en cuatro patas, que somos nosotros, las mascotas, se atrevan a tratarnos así? Ana, querida Ana, ¡perdona! Casi no puedo continuar, el llanto se me atora en la garganta y estoy ronca de tanto ladrar para que alguien me escuche, por eso, querida Ana, agradezco tu espacio y buena disposición para mandar un S.O.S. a la sociedad.
¡Basta, ya basta, por favor! Y quisiera pedirte que si es posible a través de tu columna, robarte una esquinita y darnos permanentemente una esquinita, un espacio chiquito en donde tus lectores te avisen cualquier maltrato de que ellos sean testigos, para que mi querido grupo de amigos corra a ayudar a mis congéneres o a cualquier animal chico o grande, no importa. Son una brigada de gente hermosa que lucha por nosotros y nuestros derechos.
Ahorita mi prioridad fue lo anterior, pero en mi próxima misiva, que espero me recibas y me hagas el gran favor de publicar, te platicaré de ellos, mis amigos que se preocupan porque tengamos una vida digna, llena de respeto y ternura.
Querida Ana ¿sabes la importancia que tiene para nosotros tu ayuda, que publiques mis cartitas? Todos te lo agradecemos desde el corazón y para siempre. Gracias Ana, nuestra querida Ana.
Saludos a tu familia y principalmente a tu "Princesa". Que Dios te bendiga por cuidar de ella en tu casa y por ayudarnos a nosotros a través de tu columna. ¡Hasta pronto, te queremos!
LA VOZ LADRANTE
Guau, guau, guau.
Â
QUERIDA PERRITA
LA VOZ LADRANTE:
¡Hola! ¡Guau, guau! Te saludo nuevamente y también te digo que me da gusto recibir nuevamente noticias tuyas. Ya sabes que siempre doy respuesta a quienes me escriben.
Mi columna da cabida a mis lectores y también a los amados animales. Y en esta ocasión a ti que te has convertido en una querida amiga mía y espero que un día amiga de mi amada "Princesa".
Me apena y me horroriza enterarme de la manera como tratan a tus congéneres en Control Canino del Municipio. ¿Cómo puede haber gente tan desalmada? No puedo ni imaginar lo que me platicas. ¿Por qué tus amigos protectores no se presentan con Jericó Abramo Masso, nuestro extraordinario Presidente Municipal y le cuentan lo que está sucediendo? Seguramente no está enterado, porque si lo estuviera, ya habría detenido esa acción tan salvaje. Por favor vayan cuanto antes para poner en su conocimiento lo que están haciendo en ese departamento. Porque si es necesario sacrificar a los perros callejeros que pudieran hacer algún daño, hay métodos indoloros, por medio de alguna inyección, para hacerlo humanamente y no como salvajes. Al enterarme de eso también se me hace nudo el llanto en la garganta.
No sé si mi editora me permitiera poner un espacio permanente (¿diariamente?) en mi columna. Lo consultaré. Pero lo que sí puedo ofrecerte es que cada vez que me escribas yo publicaré tus cartas, y si me comunican de lugares o personas que maltratan a los animales, como en esta ocasión, yo atenderé el asunto personalmente, conversaré con mi editora o con otras personas en el periódico para ayudarlos a ti y a tus amigos protectores a acabar con esas injusticias.
Gracias por tus bendiciones y por tu saludo a mi "Princesa". Ella te lo agradece por mi conducto. ANA