¿Así a Sudáfrica, presidente Calderón?

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Me parece que fui el primero en escribir: ¡váyase a Sudáfrica, presidente Calderón! Jueves 6 de mayo, después de que a alguien en Los Pinos se le ocurrió que sería una buena idea pedir en la página oficial de la Presidencia de la República la opinión ciudadana sobre si debía viajar o no.

A qué viene la duda, pregunté. Quienes lo critican haga lo que haga tratarían de hacerlo pedazos con argumentos falaces o francamente arteros, como sucedió (y no habían llegado el secuestro de Diego, el severo dictamen de la guardería ABC, ni el desalojo en Cananea). A cambio, millones de personas en el planeta lo verían relajado en el México- Sudáfrica. Esos segundos, minutos quizá, en televisión pagarían sobradamente lo que se invirtiera en tiempo o dinero. ¿Qué no se está peleando contra la percepción de que somos un Estado fallido?

Para mí era una obligación de estadista sentarse en el palco central del Soccer City de Johannesburgo el viernes 11 de junio. Darle realce a la investidura.

Aprovechar la circunstancia única para ponerse al frente de lo mejor de la emoción nacional. Pero helo ahí. Titubeos, silencios y, al final, un discurso mentiroso que debió echar mano de la engañifa del "viaje de trabajo" para que Calderón pudiera ir a ver el futbol. Ah, claro, Sudáfrica es nuestro segundo socio comercial. Ah, claro, se reunirá con Mandela.

Lo dije el 6 de mayo, lo repito hoy: qué ridículo que la Presidencia de la República se haya reducido a tal extremo. Lo que debió haber sido una aparición estimulante y lógica, se convirtió, por lo pronto, en una escapada por la puerta de servicio.

Buen viaje, Presidente.

Columna: La historia en breve. Periodista y conductor mexicano nacido en la Ciudad de México. Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Conductor del noticiero matutino de Radio Fórmula, fue director editorial de Grupo Milenio.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM