Equinoterapia, una alternativa para mejorar la salud
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Por Daniel Higa Alquicira
La relación entre el caballo y el ser humano ha sido muy estrecha a lo largo de la historia. Fue un medio de transporte rápido y efectivo, ayudó al hombre a realizar trabajos pesados, le sirvió de compañía en la soledad de los caminos y ahora es la principal herramienta para mejorar la vida de algunas personas a través del método terapéutico llamado equinoterapia.
La equinoterapia "se lleva a cabo principalmente sobre el caballo, a través del cual se logran cambios importantes en la rehabilitación del paciente con problemas de tipo físico, psicomotor o emocional. Se trata de una alternativa terapéutica que aprovecha el movimiento multidimensional de este animal para lograr la mejoría e integración de personas con diferentes tipos de discapacidad", afirma la Licenciada Lliana Huerta Chávez, directora del Centro de Equinoterapia Crines al Viento Joselito Huerta.
La equinoterapia ha demostrado su eficacia en pacientes con Síndrome de Down, parálisis cerebral y personas con problemas psicomotrices y de lenguaje; además de ser benéfica en casos de autismo, esquizofrenia y en individuos con daños emocionales.
La también llamada hipoterapia, se basa en la estimulación del cuerpo del paciente a través de los movimientos rítmicos que produce el equino al andar. "El caballo transmite de 90 a 110 impulsos rítmicos por minuto al cinturón pélvico, a la columna vertebral y a los miembros inferiores del jinete, provocando reacciones de enderezamiento de tronco y equilibrio, mejorando la coordinación y fortaleciendo los músculos dorsales y abdominales, así como la estimulación neuromuscular", explica la especialista.
"Además -agrega-, el movimiento del caballo produce una respuesta en los músculos y articulaciones del jinete muy semejante a los movimientos humanos de la pelvis cuando camina y su propósito es grabar y automatizar el patrón fisiológico de la marcha".
Las personas que reciben este tratamiento, muestran avances significativos en: "la regulación de tono muscular, incremento de elasticidad y agilidad; estimulación del sistema respiratorio y circulatorio; desarrollo de la sensopercepción, estabilización de tronco y cabeza; desarrollo del equilibrio y de la coordinación tanto fina como gruesa".
También presentan un incremento de la confianza y autoestima, aumenta su capacidad de adaptación, desarrollo de la comunicación y la responsabilidad; así como la aclimatación al trabajo en equipo y mayores niveles de atención y concentración; además de fomentar la toma de decisiones y mejora la interacción social y el autocontrol de las emociones", asegura la licenciada Huerta.
Existen tres tipos de equinoterapia: la activa, en donde el paciente participa con cierto tipo de ejecuciones. La pasiva, que es cuando no se cuenta con respuesta evidente de parte del jinete por presentar daños severos pero sí siente los impulsos y estímulos que el caballo le transmite en su marcha.
Y finalmente la monta terapéutica, que es para pacientes que tienen un mayor control motor y cuyas necesidades con respecto a la terapia son más de tipo psicológico y emocional. Cabe destacar que cada una de estas modalidades combina la medicina, la psicología, la pedagogía y el deporte, convirtiendo a la hipoterapia en un método multidisciplinaria.
"Yo recomiendo a las personas que se den la oportunidad de conocer esta técnica terapéutica buscando información en Internet y acudiendo a un centro de equinoterapia reconocido, con terapeutas realmente profesionales y con las instalaciones idóneas para que prueben los beneficios que ofrece este tipo de terapias", invita la especialista Lliana Huerta Chávez. www.sermexico.org.mx
Bojorge@teleton.org.mx