Ganar no es sinónimo de gente en las tribunas
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Aunque parezca extraño, hay equipos en las Ligas Mayores que a pesar de estar en los primeros lugares no resultan atractivos para sus aficionados y se colocan en la media tabla de las "asistencias" en este 2010.
Tal es el caso de Tampa Bay, Cincinnati y San Diego, que no llegarán a los dos millones de boletos vendidos, pero que seguramente veamos jugando el playoff.
¿A qué se debe este singular fenómeno?
En el caso de las Rayas de Tampa Bay no hay dudas: es el estadio. El Tropicana Field es viejo, feo y poco funcional. Es uno de los pocos domos que sobreviven en el beisbol y obviamente se juega sobre pasto artificial.
El equipo ha estado jugando a la altura de los Yanquis y ya tiene su boleto en la mano para la postemporada, pero sus aficionados no los apoyan como deberían.
Los Rojos de Cincinnati han sido una de las sorpresas de la temporada 2010, ya que nadie se imaginaba que ganarían su división y menos de la manera holgada que lo están haciendo.
Ellos tienen un estadio nuevo y la tradición de muchos años en el beisbol, pero ni así han "jalado" gente a las tribunas.
San Diego es algo similar, pues con un parque moderno y una campaña de primer lugar han atraído muy pocos fans al graderío.
En cambio, los Yanquis, Filis, San Luis, Dodgers y Serafines pasan de los tres millones de boletos pagados.
La gran decepción son los Cardenales de San Luis, pues a pesar de tener el apoyo de sus fanáticos y un buen staff de pitcheo, simplemente no levantaron cabeza.
Ni Albert Pujols y su campaña para Más Valioso le ha valido a los Cardenales para superar a los Rojos de la ciudad de Cincinnati.