`Estoy enamorada del héroe de mi libro favorito. ¿Estoy loca?'...
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QUERIDA ANA:
Acabo de terminar de leer por quinta vez el mismo libro (una novela). Tan tonto como puede parecer, siento que he vivido la historia de este libro y me he enamorado del héroe.
Ese hombre tiene todo lo que yo he deseado y necesitado en un hombre y es lo que mi esposo no tiene. Cada día, cuando dejo el libro a un lado, siento que estoy perdiendo al amor de mi vida.
Me casé muy joven, ahora tengo 18 años de casada, mi esposo es un hombre muy bueno, que me ama y me consiente en todo, no me falta nada y hace lo posible por que sea feliz, pero debo decirle que nunca he sentido el verdadero amor, excepto que por mi héroe ficticio.
¿Por qué me parece que este héroe de novela es tan real? ¿Por qué pienso que puede estar vivo, que puede existir?
¿Me estoy volviendo loca por sentir de esta manera?
Necesito uno de esos espléndidos consejos que usted sabe dar.
ILUSION
QUERIDA ILUSION:
Ni por asomo. Simplemente es una romántica. Desde luego que está enamorada del héroe de su libro -¡eso es exactamente lo que desea y busca el autor!-. Un buen escritor puede crear un amante tan fabuloso que ningún marido podría competir con él. Esa es la razón por la que leemos y nos sentimos cautivados por esos libros. Se le ha llamado literatura escapista.
Pero usted no puede amar una fantasía por el resto de su vida. Mantenga su cabeza en su lugar y ponga toda su atención en el hombre que está en su vida y en su recámara, no el que está en el libro.
Un saludo afectuoso.
ANA
QUERIDA ANA: Le voy a pedir que me ayude a pensar con claridad y a resolver el problema que tengo. Soy una mujer de 39 años.
Conocí a un hombre hace cinco años. Desde el primer momento me cautivó. Cuando nos conocimos me dijo que estaba en trámite su divorcio con su esposa y que tenía un hijo de 8 años.
Esperé pacientemente a que se divorciara, y durante esos tres años fui su amante, su compañera, su consejera, le ayudé a dejar el alcoholismo y rehice su auto estima al grado que ahora es una persona importante con un muy buen puesto. Él es un hombre inteligente y muy bien preparado, pero el alcoholismo lo había degradado demasiado. Finalmente nos casamos y fui la mujer más feliz del mundo. Su hijo vive con su ex esposa, pero llevan una relación muy buena. El niño me aceptó y también nos hemos llevado muy bien.
La compañía para la que trabaja mi esposo, lo mandó a Europa a hacerse cargo de una rama de la misma. Estuvimos de acuerdo en que él se iría durante unos meses para que se acoplara y también para que buscara un buen lugar para vivir los dos cuando yo me fuera.
¿Y entonces qué pasó? Pues ni más ni menos que hace unos días me llamó para decirme que quiere el divorcio. No me dijo la razón ni me dio explicación alguna.
La bomba me explotó y me hizo pedazos. Me causó además mucha extrañeza porque desde que nosconocimos no hemos tenido ni el más mínimo disgusto y mucho menos pleito. Nos llevamos bien y siempre hemos estado de acuerdo en todo.
Al paso de las horas, en ratos me da tanto coraje que quisiera mandarlo al demonio, decirle que adiós y seguir sola mi camino, pero lo quiero mucho y ¡es mi esposo! No me puede tirar a la calle así nada más.
¿Qué me aconseja? Agradeceré mucho lo que pueda decirme.
PENA Y DOLOR
QUERIDA PENA Y DOLOR: Para tu propia paz mental, y asumiendo que te importas tu misma y tu matrimonio, por todo lo que hiciste por él, llámalo y dile que ya tienes en la mano el boleto de avión para ir al lugar donde está trabajando y viviendo, porque deseas una clara explicación de su comportamiento. Tú lo mereces y él está obligado.
Que no sea solamente el anuncio que haces de cruzar tantos kilómetros, hazlo. No permitas que las cosas se queden así.
ANA