Blindaje

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Opinión
/ 6 septiembre 2010

Aquel día, "El  Infierno" (M.R.) amaneció con la ocurrencia de instalar uno de sus infames espectáculos ambulantes justo en la calle donde yo vivo.
Persecuciones las hubo, despliegue de helicópteros así como el obligado intercambio de balazos. ¡Lo más selecto del terror hasta las puertas de su hogar! Tan estridentes acontecimientos sin embargo recibieron rápido carpetazo de nuestras autoridades e igualmente pronta vuelta de página por parte de los medios (que no todos tuvieron el coraje para publicarlo).
¿Qué hacer cuando aquello  de "la violencia está allí afuera" deja de ser una expresión figurativa y adquiere una terrible literalidad?
 "¡Niños, métanse ya porque los hermanos Almada se van a despachar a esos señores de allí enfrente!".
Quizás sea momento de hablarle a su corredor de seguros para incrementar la póliza, pero es un tanto apresurado.
Según yo es entonces hora de poner en práctica aquella milenaria recomendación para los casos difíciles: "una vez que te veas en esas, ni te aflijas ni te aflojes".
Porque ni modo que un sistema de alarma o un perro guardián nos vayan a hacer la diferencia en un momento así. Es por eso que no acabo de entender a cabalidad la política de la UA de C, que ahora se presume "blindada contra la inseguridad" mediante la implementación de algunas medidas que me parecen cándidas.
Cámaras de vigilancia, casetas de control de acceso y un cuerpo de vigilancia se supone deben hacer sentir más seguros a estudiantes, docentes y personal universitario en general.
Ello crearía en cada campus universitario un microclima de relativa seguridad en medio de este mundo violento en el que vivimos. ¿Será?
Yo realmente veo poco probable que gente del crimen vaya en busca de algún estudiante o maestro universitario. Ahora, en el muy remoto caso de que así fuera: ¿Piensa usted que un matón se intimidaría por una cámara? ¿O cree que una caseta de acceso va a disuadir a un sicario? ¿Acaso es posible que un vigilante armado con radio-comunicadores va a ser de alguna utilidad si llegan a presentarse los mafiosos armados?
Yo lo dudo muchito. Según yo vigilantes y guardias de acceso sólo van a hacer sentir incómodos a los de casa y, por su previsible bajo perfil serán completamente inútiles en caso de una emergencia real, la cual es de todos modos muy improbable.
La violencia nos puede asaltar por sorpresa sí, en el centro comercial, en medio de la carretera, a la puerta de nuestra propia casa, también en la Universidad.
Las acciones de "blindaje" que presume el Rector de la UA de C son de una efectividad muy incierta en caso de que se presente un escenario que es de todas formas muy remoto.
Y no sirve tomar como excusa a los estudiantes perecidos en un fuego cruzado en Monterrey. Su lamentable deceso obedece a una circunstancia fatal. "Blindar" como dicen los centros de estudio no protege a la comunidad estudiantil de un suceso parecido. Es mentira.
El mismo Rector exhibe razones más bien ambiguas: "Esto lo hacemos con la finalidad, de alguna manera, blindar nuestras instalaciones y estar más atentos".
¿Qué es estar atento y atento a qué? Sólo él lo sabe. Ahora voy a hacer un ejercicio de honestidad. Cierto que eso del "blindaje" a la universidad me parece una acción fútil, pero también es probable que mi opinión esté muy cargada por mi aversión y repudio a la administración de Mario Alberto Ochoa al frente de la UA de C, a quien en su carácter de rector balín me resisto a concederle acierto alguno.
Pero escarbo en mi fuero interno y decido que son las dos cosas: La antipatía que me despierta su gestión como Rector y que, en efecto, el "blindaje" me parece una idea pésima.
Es más, considero que este tipo de acciones se implementan para tener algo de qué ufanarse, toda vez que en lo académico la UA de C continúa descendiendo en prestigio.
El más reciente indicador  es la ausencia de la casa de estudios coahuilense en el listado de las 100 mejores universidades de México presentado por Reader's Digest.
Por octavo año se realiza esta medición de la calidad de la enseñanza universitaria en el país y si algo hay que reconocer es la constancia de la UA de C que, desde los primeros años mostró una tendencia a la baja hasta desaparecer finalmente.
Por supuesto, nos van a decir que el Reader's Digest no puede establecer los parámetros y que existen mejores indicadores de la eficiencia (aunque sabemos que estarían presumiéndolo de haber ocupado un sitio decoroso en ese "ranking").
La UA de C (la casa de estudios de la cual soy egresado) necesita en efecto un fuerte blindaje, sí, un blindaje contra la mediocridad.
petatiux@hormail.com

Columna: Nación Petatiux

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