Mi marido es muy bueno, pero frente a las amistades y familia cambia, y me aleja de ellos.

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 31 agosto 2010

QUERIDA ANA:

Me pongo a escribirle porque confío en su buen criterio y por ello sé que me dará el consejo mejor al problema que tenemos mi esposo y yo. Y quiero decirle que desde que regresé a esta ciudad, leo día tras día, de lunes a sábado, todas su columnas, porque me gustan mucho sus consejos y por eso quiero felicitarla.

Se trata de lo siguiente: Desde que nos casamos, nos fuimos a vivir a Estados Unidos y hace poco regresamos para instalarnos definitivamente aquí.

Mi esposo es uno de las personas más dulces, gentiles y buenas que jamás haya conocido. Y en parte por ello es que me encantaría que lo conocieran mis antiguas y nuevas amistades, porque él no es de esta ciudad.

Pero sucede que en cualquier pequeña o grande reunión, cena o encuentro casual, él tiene un completo cambio. Es reservado, está a la defensiva y en ocasiones hasta cuando la reunión es algo larga, se vuelve argumentativo y en una ocasión hasta estuvo hostil.

Con mi familia y con sus antiguos amigos que he conocido alguna vez, él no es así, sino que es como yo lo conozco: bueno y amable.

El resultado, desde luego, es que mis amigos ven a un hombre que no existe para mí: desagradable, serio, callado y nada atractivo para tenerlo como amigo. Sé que él no hace esto a propósito ni deliberadamente, pero de todas formas daña nuestras relaciones y me aleja de mis amistades. ¿Cómo puedo ayudarlo?
ENOJADA Y TRISTE

QUERIDA ENOJADA Y TRISTE:

Me parece que tu esposo es esencialmente muy inseguro y tal vez hasta temeroso de los extraños, o de las personas a quienes no ha tratado. Piensa que con su actitud se protege a sí mismo de un posible ataque o mal trato, e inconscientemente decide anticiparse con su hostilidad y comportamiento auto defensivo. El forma un muro de defensa, una coraza a su alrededor a fin de que nadie se le acerque.

Este es un serio problema porque imagino que no solamente es así con tus amistades, sino también en su vida profesional y eso seguramente lo perjudicará al impedirle aprovechar su potencial en cualquier campo.

Desde luego tú puedes reafirmarle que si se esfuerza con su carácter, las personas verán en él al verdadero y admirable ser humano que es, si solamente se abre con ellos.

Tal vez necesita algunas pocas sesiones de terapia psicológica para trabajar este tema. Habla con él acerca de ello, seguramente aceptará como buen hombre que es. Y cuando vayan a reuniones, habla con él y elévale su potencial, eso puede ayudarlo a tranquilizarse y darle confianza.
ANA

QUERIDA ANA:

Espero que pueda ayudarme. Me pregunto todos los días como es que mi esposa no tiene problema para levantarse temprano y empezar con tanto entusiasmo su día. Ella no necesita un despertador y yo sí, aunque me haya acostado temprano, lo que no hago muy seguido.

Algunas veces, cuando no puedo dormir en la noche, me levanto y me pongo a trabajar en la computadora por una o dos horas y a veces un poco más, luego vuelvo a la cama y me duermo nuevamente. A veces me tomo uno o dos tés o dos ponches en ese rato que estoy despierto, para que me ayude a dormir.

En suma, creo que dormimos la misma cantidad de horas ella y yo, solamente que ella acuesta temprano y yo más tarde y, como le digo, a veces me levanto en la noche, pero yo no tengo el ánimo que tiene ella, ni estoy tan alerta ni tan lleno de ánimo como está mi esposa.

Si se duerme la misma cantidad de tiempo, pero una persona lo hace de una sola vez y la otra de manera fragmentada, ¿tiene algo que ver para que el cuerpo reaccione diferente? Gracias.
DESVELADO

QUERIDO DESVELADO:

Usted y su esposa pueden tener diferentes patrones de sueño. Usted tal vez es un "ave nocturna", un "búho", que funciona mejor en las tardes y en las noches, mientras ella puede ser una "alondra" que se pone en pie temprano y es más productiva durante las horas de la mañana.

Estos patrones son de alguna manera difíciles de cambiar, y generalmente, las parejas que los tienen diferentes, eventualmente aprenden a acomodarse y ajustarse a las necesidades del otro.

Un período continuo de sueño es importante. Si su sueño es fragmentado y quebrado por diferentes actividades, no se sentirá tan descansado como quien duerme consecutivamente.

Su cuerpo puede tener el hábito de despertarse a la mitad de su ciclo de sueño, pero si, en lugar de ponerse a trabajar, se propone permanecer en una recámara obscura, en una posición cómoda, podría quizás quebrar este ciclo. Si eso no funcionara, pruebe tomar un baño con agua tibia y regrese de inmediato a la cama.

El licor es un sedante, pero el alcohol, bebido antes de acostarse, hace estragos con un verdadero sueño relajante, porque desaparece gradualmente y crea síntomas de retirada, es decir, al pasar el efecto del alcohol, la persona se despierta. Visite a su médico y él aconsejará lo mejor para usted a fin de terminar con esos trastornos del sueño. Suerte. ANA

Somos un medio de comunicación digital e impreso con cinco décadas de historia; nos hemos consolidando como uno de los sitios de noticias más visitados del Noreste de México.

Como medio multiplataforma, nos distinguimos por ofrecer contenidos confiables y de alta calidad, abarcando una amplia gama de temas, desde política y estilo de vida hasta artes y cultura. Además, ofrecemos artículos de análisis, entretenimiento y recursos útiles a través de formatos innovadores en texto, fotografía y video, que permiten a nuestros lectores estar siempre bien informados con las noticias más relevantes del día.

Nos enorgullece tener un equipo editorial compuesto por periodistas especializados en Derechos Humanos, Deportes y Artes.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM