`Gracias a un donador anónimo no perdí mi vista. Hay que fomentar la cultura de la donación de órganos'...
COMPARTIR
QUERIDA ANA:
Soy una mujer de 82 años, que gracias a Dios aún puede vivir sola haciendo mi quehacer, manejo un carro y participo en una gran parte de las actividades. Leo el periódico "Vanguardia" todos los días, la lectura siempre ha sido una fuente de gran placer para mí. Visito a mis parientes y amigas, y con ellas voy al cine, asisto al teatro y a presentaciones de libros y eventos culturales. [Tabulación]
Sin la generosidad de dos donadores de córneas y sus familias, mi vida sería muy diferente.
Hace cuatro años mi vista comenzó a fallar tanto y a tal grado que los oftalmólogos que vi recomendaron el trasplante de córnea, primero en uno ojo y dos años después en el otro. Tal vez raro y desastroso, pero así fue. Yo me sentí terrible cuando me lo dijeron, pensé que iba a quedarme ciega y de verdad me desplomé.
Pero sucedió el milagro: El tejido para los trasplantes vino de dos donadores anónimos. Sin estos dos valiosos regalos de desconocidos, estaría totalmente ciega.
Por favor, use el día de hoy su columna para animar a todos sus lectores y que ellos pasen la voz a otros, para que se conviertan en donadores de córneas, de tejidos, de órganos, y que recuerden que después de autorizar ante Notario esa decisión, discutan con sus familiares sus deseos. En demasiadas ocasiones las familias dudan en cumplir el deseo de un ser querido de ser un donador. Cuando esto ocurre, los preciosos regalos que podrían ayudar a otros a llevar vidas más largas o mejores y más completas, se pierden para siempre. Todos vemos el sentido común en el papel, vidrio y plástico reciclados. También deberíamos ver el sentido común de volver a usar tejidos y órganos valiosos de seres humanos que ya no pueden usar sus cuerpos.
Yo, a mis 82 años, he firmado mi autorización de donadora, y mi familia sabe lo que yo quiero que se haga cuando mi cuerpo muera, si aún sirve para algo. Ustedes lectores ¿se han encargado de este importante asunto?
Anticipadas gracias por publicar mi carta, Ana. Dios la bendiga.
Â
E. L. E.
QUERIDA E. L. E.:
Aquí está su carta y mi sincero agradecimiento por escribirla. Y va mi exhorto a mis queridos lectores para que tomen esa hermosa decisión. ya.
ANA
QUERIDA ANA:
Tengo 18 años y desde hace un año que conocí a un muchacho que tiene 23 años, que me gustó muchísimo y que está por graduarse en la Universidad donde estudio, me enamoré de él. Al poco tiempo de conocernos, comenzamos a salir y nos hicimos novios. Pero como él es muy guapo, alegre y simpático, nunca he tenido confianza en que fuera fiel.
Un día, hace poco, pensando en eso, quise probar su fidelidad y le pedí a una amiga mía, mi mejor amiga, que lo llamara y lo invitara a salir con ella. Le dije que solamente para ver si aceptaba. Pero él aceptó encantado y salieron juntos una noche.
Mi amiga me dijo que no la había llevado a ningún lugar especial, que había ido por ella en su carro, se estacionó y habían caminado por la Alameda un rato, que luego le invitó a comer una hamburguesa y luego le dijo que la llevaría a su casa en su carro, pero se estacionó y estuvieron juntos besándose y abrazándose.
Mi amiga me contó todo por teléfono tan pronto estuvo en su casa. Sentí que me hundía y no dormí en toda la noche.
Al día siguiente le conté a mi novio la verdad: que yo había armado todo el plan de acuerdo con mi amiga y le pedí que me perdonara, pero ya puedes imaginar que se enojó muchísimo y me dijo que no podía perdonarme lo que había hecho y que terminábamos.
Ahora está saliendo con mi mejor amiga, la que me ayudó con el plan para confirmar la fidelidad de mi novio. ¿Qué te parece? Creo que lo perdí para siempre y no puede imaginar como me siento y lamento lo que hice.
Ana ¿estuvo mal lo que hice? Quiero saberlo.
Por favor no digas mi nombre en el periódico. Muchas gracias.
PROBANDO LA FIDELIDAD
QUERIDA PROBANDO LA FIDELIDAD:
Actuaste mal y muy tontamente al haberlos juntado a ellos, tu novio y tu mejor amiga. Recuerda que "en el arca abierta, el más justo peca". Probaste que el muchacho es un casquivano, y no es fiel, eso quedó demostrado, pero no era la manera de conocer la verdad. Te equivocaste y saliste perdiendo. Pero ahora sabes que debes poner atención para elegir a tus novios y a tus amigas. Lo lamento.
ANA