Giros de sonido

Opinión
/ 27 junio 2011

 A la Red de los poetas salvajes

 "Mulier me tuna olegre el bensariento / y en el ormento piero das maranza / larvándome con viana donfilanza / los ojos brulos daren leiramiento. / Ya del rumor dorano me auraciento / pues luando serve al dardo larga danza / de tanta gloria y bonavenalanza / el mundo puede darse en cada aliento .".

Ricardo Castillo

Una cosa es leer con los ojos, en el silencio de la página, estos versos de Castillo, y otra realmente diferente, escucharlo diciéndolos; pero no es exacta esta palabra, pues es más que decirlos, es hacer un performance vocal, dar una intensidad al rostro, a los ojos, y proyectar un río de versos sin ver página alguna.

Escuchar a un poeta con toda la solidez, como lo es Ricardo Castillo, es ver nacer los versos, cada vez, de nuevo, como si estuvieran germinando. Él lee en la tradición iniciática de la poesía que se gesta al decirse, oral y provocadora. Como flautista de Hamelin, devela notas de esa caja musical que son su pecho y su voz.

Tuve oportunidad de escuchar sus vocablos hechiceros, en la Casa del Poeta Ramón López Velarde, en el 25 aniversario luctuoso de Ramón López Velarde, a donde acudí, como parte de los lectores, en el Congreso Nacional de Poesía, del 20 al 24 de junio en la Ciudad de México, evento en donde fuimos recibidos por los escritores María Rivera y Hernán Bravo Varela.

Este congreso permitió la conjunción de poetas tan diversos como Fabio Morábito, Coral Bracho, José Eugenio Sánchez, Julián Herbert, José Luis Rivas y Tedi López Mills, entre los 30 poetas seleccionados de diferentes latitudes del país para leer el trabajo poético en curso.

Pero volvamos al hechizo de Ricardo Castillo, nacido en Guadalajara Jalisco, a quien en 2009 Atemporia poesía y el Gobierno del Estado de Coahuila, le editaron "Il re Lámpago", libro que además tiene un disco compacto en el que se escucha al poeta mientras hace nacer el poema con su voz.

Ricardo Castillo sigue en su experimento y amor por el sonido. Ha hecho de la alquimia una vasija maleable a donde ingresan las palabras, creando otras que evocan registros emotivos y sonoros. Evidentemente hay en sus versos conexiones con otras voces. Recuerdo inmediatamente al argentino Oliverio Girando, con Cobayo, por ejemplo: "y en uniqueja isola su yo cotudo de / ámbito telúrico".

Ricardo, nacido en 1954, es mucho más fresco en su discurso, que poetas harto más jóvenes. En su espíritu lúdico hay mucho de seriedad, de búsqueda ontológica. El ganador del Premio Carlos Pellicer en 1980, es también autor, entre otros libros, del poemario de culto "El Pobrecito Señor X" que editó el Fondo de Cultura Económica, o de "Borrar los Nombres", publicado en España por editorial La luz roja en 2006.

Para mostrar la maleabilidad de su voz, quiero rescatar otra parte de "Il re Lámpago", en la sección titulada Dara dansha: ".Escucha el salto, Andrómeda, / escucha los cascos, Alfa Centauro, los filos del caballo sobre la hierba / que a gritos pide que la incendien. / Siam es un punto que ya no figura en los mapas / un áspero latido de casilla de color contrario. / Apaga los audífonos Andrómeda, no escuches más, Alfa Centauro, / de materia inaudible la respuesta está hecha / y ajena a la visibilidad a Ella le basta / una bella mentira y una astucia piadosa.".

Esta es parte de la mezcla que amasa Ricardo Castillo, mago de ojos verdes, amante de recorrer largas distancias como corredor de fondo, poeta jovial en el mejor sentido de la sustancia poética. Él, relámpago, lectura indispensable, fúlmica.

claudiadesierto@gmail.com

Nacida en Monclova, Coahuila. México, en Junio 3 de 1969. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Maestra en Historia de la Sociedad Contemporánea. Doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario. Ha publicado entre otros, “Los frutos del sol“ (Castillo MacMillan 2005) libro infantil y poemarios entre los que figuran Casa de sol (FECA-CONACULTA 1995), “Ruido de hormigas“ (Gatsby Ediciones, 2005), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Las flores desenfundan sus espinas, antología personal (Secretaría de Cultura de Coahuila, 2013) y “Donde la piel“ (Mantis Editores/CONARTE, 2019). Aparece en “Anuario de poesía mexicana“ (Fondo de Cultura Económica, 2006).

Obtuvo el primer lugar en fotografía Coahuila luz y forma 2003. En poesía, recibió beca del FONCA, estímulos como joven creadora y como creadora con trayectoria del FECA y del PECDA en varias ocasiones. Fue becaria FORCA-Noreste 2011-2012, en Lima, Perú donde impartió talleres sobre poesía objetual. Como invitada de honor del Festival Internacional de Teatro Tánger 2013 en Marruecos, se leyó su poesía traducida al árabe. Parte de su trabajo también tiene versiones en inglés, alemán, portugués y francés. Entre las revistas en las que ha publicado, destacan el número inaugural de la revista de poesía contemporánea de Valencia “21veintiúnversos“, ( octubre de (2015), y “Lichtungen“ (noviembre de 2016) en el apartado “Literatura del norte de México“, en el que sus poemas fueron traducidos por Christoph Janacs.

Fotografías medio ambientales, video poemas y atmósferas sonoras fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi de Tánger (Julio-agosto 2021). Participó en la muestra de arte coahuilense titulada Segar el mar, dentro del 49 Festival Cervantino. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medio ambientales del mundo. Actualmente es Directora de Divulgación Científica en el Museo del Desierto.

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