`No soporto a mi futuro yerno, su presencia me hace sentir enferma.'
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QUERIDA ANA:
Le pido que me ayude por favor, para poder sobreponerme a este tremendo sentimiento de resentimiento contra una cierta persona. Su presencia en nuestra casa hace que me sienta enferma. Y una de la cosas más difíciles es cuando tengo que preparar comida cuando va a venir a comer o cenar, lo cual sucede muy seguido. Cuando llega, cuando me saluda, cuando está sentado a la mesa, hasta se me revuelve el estómago y casi no puedo comer. Mi esposo hasta me pregunta qué me pasa. Esa persona, desafortunadamente, es nuestro futuro yerno.
Ese muchacho es de verdad pesado, es tan arrogante que se siente una autoridad en todos los temas. Siempre debe tener la última palabra, porque siempre tiene la razón. A mi esposo tampoco le cae bien, pero él es más fuerte que yo y disimula. Me ha dicho que me calme, pero no puedo. Mis otros dos hijos prefieren no estar en casa cuando él viene, y si están, mejor se salen. Le he dicho a mi hija que su vida va a ser un infierno si de casa con él, pero no me escucha.
Estoy segura que va a casarse con ese hombre tan pesado y creído y me duele porque ella va a tener un difícil futuro a su lado.
Mi esposo y yo tenemos un bonito matrimonio, tenemos tres hijos que son buenos y están bien encaminados, gracias a Dios. Pero no quiero ni pensar en los esfuerzos que tendré que hacer cuando ya formalicen y se casen. Tengo que fingir agrado e incluirlo en todas las reuniones familiares.
¿Cómo le hago para que me caiga bien ese hombre? Ayúdeme.
CARGA PESADA
QUERIDA CARGA PESADA:
Desafortunadamente no veo ninguna manera de que pueda caerle bien su futuro yerno algún día, a menos que él cambiara, pero puede ser difícil. Lo mejor que puede hacer es aceptar el hecho de que su hija se va a casar con él porque lo quiere.
Le sugiero que se abstenga de tener un choque con ese hombre mientras continúa intentando evitar que su hija se case con él. Algunas personas deben aprender de la manera difícil y evidentemente su hija es una de ellas. También le sugiero que le diga a su hija que le ruega no traiga a su novio con tanta frecuencia a la casa porque obviamente es muy duro para su estado emocional y usted no debe someterse a tanta tensión innecesaria. Finalmente ella conoce los sentimientos de usted acerca de su novio. Ella va a comprender. Y póngase a orar, es un recurso maravilloso cuando uno no tiene otra salida.
ANA
QUERIDA ANA:
Soy una mujer de 45 años, felizmente casada y soy una persona honesta y decente. Tengo tres hijos y una familia feliz y muy bien avenida. Cuando soltera trabajé varios años como trabajadora social y hace un año decidí volver a trabajar porque ya mis hijos no necesitan cuidados. Dos hijas están casadas y el hombre es profesionista y vive fuera del país.
El problema es que me enteré de que mi jefe habla dormido y me dijo su esposa que un día mencionó mi nombre. Que por favor nadie piense mal, no está pasando nada. El es un funcionario eclesiástico de una iglesia que no es católica. Es un hombre muy serio y formal. Yo soy una ferviente católica practicante. El y yo poco nos vemos porque siempre está muy ocupado, y cuando tenemos que tratar algo, creo que casi ni me mira. Aunque yo soy católica, no sé porque me contrataron, cualquiera pensaría que contrataran a alguien de su misma iglesia, pero me contrató una señora que ni se inmutó cuando le dije que era católica. Le gustó mi curriculum y me contrató.
La esposa del señor estuvo antier aquí en la oficina y me dijo lo que le cuento arriba. Me dijo también que él habla todas las noches, pero que siempre habla con su papá, con sus hijos o con ella, y que le extrañó que me mencionara a mí. No me explico la razón de eso, tal vez sea porque en las últimas semanas hemos tenido un problema con unos jóvenes de la iglesia y yo he andado con mucha actividad con ese motivo y he hablado mucho con todos. Al parecer me creyó, pero me quedé preocupada.
¿Cree usted que deba hablarle a mi esposo acerca de este asunto? Le juro que no soy culpable de nada.
JURO INOCENCIA
QUERIDA JURO INOCENCIA:
Le creo y tengo la seguridad de que la esposa de ese señor también le cree.
Deje de preocuparse. Su jefe tal vez mencionó su nombre estando dormido, por el problema en el que usted ha intervenido y él también con otras personas. Sin embargo, los sueños no precisamente tienen que ser eróticos. Muchos soñamos cientos de situaciones que vivimos cada día, o algo relacionado con ello. Eso lo atestigua el hecho de que el señor generalmente sueña y habla con su padre, con su esposa o con sus hijos.
Pienso que sí debe decírselo a su esposo. La esposa de su jefe puede mencionarlo a alguien más y llegar el asunto a oídos de él. Decírselo no puede hacer ningún daño. Esté tranquila, todo está bien.
ANA