Cementerio

Opinión
/ 1 noviembre 2012

Hay en el cementerio de Abrego una tumba. Si en las tumbas supiéramos leer, esto es lo que leeríamos:

"... De espíritu y materia está hecho el hombre. Ni el uno ni la otra mueren nunca. Somos inmortales, aunque no sepamos cuál es la forma que adopta nuestra inmortalidad.

"... Sólo cree en la muerte quien no conoce la vida. El que es sabio y el que tiene mucha fe -otra forma de sabiduría-adquieren la certidumbre de que la vida no se acaba. Lo saben por la sucesión de los días y las noches, por el ritmo de las estaciones, por el eterno renacer que vemos en la Naturaleza.

"... Por eso cuando celebramos el rito de la muerte estamos celebrando también el rito de la vida. Dicen algunos filósofos que nacer es comenzar a morir. Digamos nosotros, llenos de esperanza, que morir es empezar a nacer. Tras esto que llamamos muerte nos aguarda nueva vida. Todos vamos a morir, es cierto. Pero también es cierto que todos vamos a nacer...''.

¡Hasta mañana!...

Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

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