Alineando las estrellas

Opinión
/ 31 octubre 2012

Un artículo publicado el día de ayer en el diario El País, titulado "México: el socio indispensable", relata el profundo interés con el que se ha seguido la elección presidencial de los Estados Unidos en nuestro país y destaca la especial coyuntura que se dará, como cada 12 años, en el sentido de que ambos países iniciarán períodos de gobierno paralelamente.

Aunque es común que entre cafés y sobremesas, en México se especule sobre la conveniencia de uno u otro partido para nuestros intereses, el propio autor considera que se trata más de una leyenda que de una realidad. Aún así, no es de extrañar que siendo uno de los dos únicos países que comparten una frontera terrestre con Estados Unidos, la elección de sus líderes despierte un interés particular, sobre todo considerando el hecho de que en las últimas décadas, la agenda bilateral con ese país se ha extendido hasta abarcar casi cualquier tema susceptible de discutirse a nivel internacional.

No obstante, llama la atención que durante los 90 minutos que duró el último debate, además de que sobre las Américas, a lo más que se hizo mención fue al potencial económico de América Latina y el futuro energético de América del Norte, sin ninguna mención en particular a cualquiera de sus dos países vecinos, ambos candidatos insistieron en poner la economía sobre la mesa para hablar de empleos en un debate cuyo tema principal era la Política Exterior.

A este respecto, un documento publicado por el prestigioso Centro Woodrow Wilson, destaca que la integración entre ambos países los ha conducido a mantener una relación de asociación más que de competencia, pues la naturaleza de sus intercambios es la de dos países que no comercian, sino que producen juntos, y que en tal contexto, se calcula que aproximadamente seis millones de empleos en EU dependen del comercio con México.

Independientemente del rigor científico de esa estimación o de la vigencia de los datos en la que se basa, lo resaltable es el hecho de que el impulso a la integración que se ha proyectado al sur de la frontera tendría efectos positivos y cuantificables en un tema que para EU es hoy día una prioridad: su competitividad y recuperación económica.

De ser así, independientemente del resultado que arrojen las próximas elecciones, las estrellas se estarían alineando para que se sitúe a la economía como la principal impulsora de la agenda bilateral.

@felipecarrera1

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