`Quiero que mi mamá deje de hacer diferencias. Así como fue conmigo, así quiero que sea con mi hermana menor...'
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ESTIMADA ANA:
Tengo 19 años y soy la mediana de tres hermanas. La mayor tiene 23 y la menor 14. Mis papás tienen muy consentida a la más chica, le conceden todo lo que ella pide y la dejan hacer, decir y actuar como quiere.
Nunca le dicen nada, a veces hasta le festejan que sea grosera y contestona con ellos, se les hace una gracia que lo haga.
Cuando yo estaba en la secundaria nunca me daban permiso para ir a los bailes y fiestas de fin de cursos y cuando me lo daban, siempre era con condiciones, solo usaba la ropa que mi mamá me decía, nunca la que a mí me gustaba o que se usaba en ese momento. Durante el día del evento, le ayudaba a mi mamá a limpiar la casa, a ordenar mi habitación y a veces hasta aspiraba el carro.
Al día siguiente de la fiesta también le ayudaba a preparar el desayuno o a limpiar y lavar trastes, porque si no lo hacía, no me volvían a dar permiso de salir. Y siempre era así, igual con mi hermana la mayor, aunque ella ya casi sale de la universidad es igual con ella, tiene los permisos con ciertas condiciones.
Tengo el carácter un poco fuerte y soy la que más tiene diferencias con mi mamá, a veces me regaña por cosas que ni siquiera hice. A veces siento que me odia, pues le he llegado a reclamar porqué hace diferencias entre las tres. Ella, la más chica está en secundaria, cada fin de semana tiene fiestas de cumpleaños de sus compañeras o compañeros de su salón y siempre, sin excepción va.
Nunca le pide permiso, solo les dice que la lleven a tal lado a tales horas, y mis papás sin cuestionar la llevan. A ella nunca le dicen qué ropa usar, se pone la que ella quiere. Además, nunca le condicionan los permisos, no le ayuda a mamá con la casa, ni con la cocina, menos a limpiar y ordenar su habitación.
Hace varios meses le encontró unas conversaciones con groserías y malas palabras en el Facebook, le dijo que la iba a castigar quitándole el celular y la laptop. Nunca lo hizo, solo se lo cumplió ese día que pasó todo y al día siguiente mi hermana le rogó para que le devolviera sus cosas y ella se las regresó.
El próximo año cumplirá 15 años y mi mamá a pesar de lo grosera que es con ella, mi mamá está con los preparativos de la fiesta, ya comenzó a dar dinero para separar el salón, la música y la comida. Y mi hermana en lugar de portarse bien, de pensar que mis papás están haciendo un esfuerzo grande para organizar la fiesta, no cambia su actitud.
Ayer en la mañana no alcancé a terminar de limpiar mi habitación porque me mandó a la tienda a comprar algunas cosas, cuando regresé mi mamá me empezó a decir un montón de cosas, que era una floja irresponsable y me castigó poniéndome a lavar y planchar toda la ropa de mi hermana, que porque ella todavía no sabe.
Pero no es cierto, yo a su edad ya sabía hacerlo, pero a ella no le exige nada y no es que me quiera hacer la sufrida o la víctima del cuento, pero la mayor cuando puede y yo, somos las únicas que trabajamos aquí.
Mi mamá con el pretexto de la organización de la fiesta, se la pasa haciendo vueltas y mandados y quiere que para cuando regrese ya esté toda la casa limpia, sobre todo ahora en vacaciones, pues yo salí desde hace casi tres semanas.
Lo único que le reclamo a mi mamá es que no quiero preferencias, así como fue con nosotras dos, así quiero que sea con la más chica, no quiero más regaños, quiero que nos trate igual que a ella o bien, que a ella la trate igual que a nosotras.
LESLY
ESTIMADA LESLY:
Jamás una madre en sus cinco sentidos podrá odiar a sus hijos. Y si bien es cierto que hay ocasiones en las que ya sea la madre o el padre tienen a sus consentidos, el amor es igual para todos.
Cuando existen este tipo de preferencias por algunos de ellos, o por todos por igual, si desde pequeños se les deja hacer lo que quieren, se les cumplen todos sus caprichos y si nunca se les ponen reglas y responsabilidades dentro de la casa, ocurrirá que esos niños crecerán y serán adultos groseros y mal educados que nadie aceptará.
Tus padres ahora tienen un gran trabajo con ella, lo recomendable para ellos es que busque algún consejo profesional que les ayude a reconocer que hay problema real que deben de resolver cuanto antes.
Los embarazos prematuros, la entrada en las drogas, el abandono escolar, los robos en la familia y las bandas juveniles solo son unas pocas consecuencias de lo que ya se ve venir. Cada vez hay más niños que acosan a sus padres, pues conocen sus puntos débiles. Son niños que siempre fueron consentidos en hacer lo que quisieron y que no tiene conciencia de los límites.
ANA