¡Ay maestra!
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Su Jet privado cortó el aire gélido y amodorrado al llegar a su destino, Toluca, Estado de México. Tierra del Presidente, Enrique Peña Nieto. Había un comité de bienvenida. Para desgracia de ella, no le tenían flores ni regalos ostentosos. No eran sus claques del Sindicato, no; eran investigadores de la PGR. Al bajar "La Maestra" de su avión privado, fue detenida por la Procuraduría de Jesús Murillo Karam. Se acusa a Elba Esther Gordillo, aún líder del SNTE, de desviar de 2008 a 2012, 2 mil millones de pesos de cuotas sindicales.
Entre empellones la detuvieron. El rostro desencajado y una flor en la solapa izquierda de su traje azul, oscilaba como badajo de campana. Durmió en el Penal de Santa Martha Acatitla. El periodista Ricardo Mendoza, la tinta justa y precisa en el papel en blanco, señaló ayer en la nota principal de VANGUARDIA: "(dejó un millonario rastro al desviar recursos) para satisfacer el sueño de cualquiera: moda, viajes y la búsqueda de la belleza". Mendoza tiene razón. Hoy, el sueño devino en pesadilla infernal.
Se le giró orden de aprehensión a Elba Esther Gordillo en base a los peritajes del Juez Sexto de Distrito del Distrito Federal, Alejandro Caballero Vértiz. Todo mundo sabía de su tren de vida y gasto, pero nadie hacía nada al respecto. Dos Presidentes de México, Vicente Fox y Felipe Calderón, prefirieron pactar con ella, que enfrentarla. Hoy, Enrique Peña empieza a vender su imagen de que el regreso del PRI a Los Pinos, es sinónimo de éxito, orden, disciplina, cero impunidades y el tránsito del país hacia mejores estadios de justicia y templanza. ¿Cuánto durará esto?
La investigación no se hizo en un día. Debió de haber iniciado en la gestión de Felipe Calderón Hinojosa. ¿Por qué este tipo de golpe de altos vuelos políticos no se dio en su mandato presidencial? Tal vez porque a los panistas les hace falta ese producto de la alimentación del mexicano que siempre está por las nubes en la canasta básica: huevos. Hoy, Peña Nieto se disfraza de héroe y levita; así de sencillo.
Como líder vitalicia del Sindicato más fuerte y poderoso de América Latina, creo que ni Elba Esther Gordillo sabía lo que administraba. De hecho, hoy en día no sabemos de qué tamaño es el monstruo del magisterio nacional. No lo sabe ni el Gobierno Federal. Van varias cifras: el intelectual y politólogo Jorge G. Castañeda, ha dicho que son un millón 200 mil profesores. Alberto Aguirre y Arturo Cano, autores del libro "Doña Perpetua", señalan a poco más de un millón de agremiados. El periodista Ricardo Raphael, quien editó su libro "Los Socios de Elba Esther" en 2007, dice que son un millón 600 mil profesores la base del SNTE. Ni el gobierno lo sabe. Tan es así, que ahora defenestrada Elba Esther, lo primero que harán es un. ¡censo de escuelas y maestros!
En Coahuila al menos, hay dos viudos de Elba Esther que tal vez piensan hoy, en un futuro nada promisorio: Humberto Moreira y Carlos Ariel Moreira. El aire de febrero es raro.
Siempre el aire de febrero es un viento enrarecido. Más en Toluca, por siempre frío, por siempre gélido. El jet privado de Gordillo, procedente de San Diego, California, cortó al pardear la tarde, las ráfagas hostiles. Al descender de su juguete privado, Elba Esther se hizo sombra, polvo, aire, nada.