La independencia literaria

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 31 agosto 2013

Con el fin de "valorar la literatura de Saltillo y de Coahuila", los autores y promotores culturales Cirilo Recio y José Santana convocaron a un Panel Independiente de Escritores, cuya inauguración se llevó a cabo el martes 27 de agosto en el Recinto del Patrimonio Cultural Universitario.

"La Literatura como Representación del Mundo": tal es el nombre del Panel, que durará cinco días y durante el cual se leerán poemas, cuentos, dramaturgia breve, algunos fragmentos novelísticos, textos de crítica teatral, cinematográfica y de artes plásticas. Se ofrecerán también varias conferencias y se debatirá en torno de un tema para muchos importante. 

El nombre de este Panel es abrumador. ¿Constituye la literatura una representación del mundo? Sí, como el cine, la música, el teatro o la pintura. Un signo cualquiera, hecho deliberadamente, es una representación del mundo. Invirtiendo los términos, Schopenhauer elaboró un sistema filosófico que está concentrado en una obra mayúscula: "El Mundo como Voluntad y Representación", en la que, por cierto, el gran pesimista otorga al arte un papel fundamental.

Pero ¿qué papel, qué función desempeña la literatura -como representación del mundo- en la actualidad, en una actualidad mexicana en la que el sistema educativo se desmorona a pesar de reformas y reformulaciones, en la que la lectura ha quedado rezagada por el juego electrónico, las redes sociales y la pornografía digital? Y algo más: ¿qué función social desempeña la poesía, cuando la distancia entre la cultura y las masas ha sido cubierta por la mercadotecnia del futbol, el entretenimiento mediático y una fabricada indiferencia popular? ¿A quién importa la literatura? ¿Para qué sirve la literatura y el arte?

Es evidente que entre el desarrollo de las artes y las ciencias y la actitud de las masas frente a ellas crece un anacronismo endémico. ¿Hay un Delacroix contemporáneo ante cuya obra "el público" se sienta radicalmente conmovido? ¿Existe hoy un poeta que -como antaño Nervo o Darío- represente de alguna manera la palpitación anímica de un pueblo? Quienes admiramos a Alvaro Mutis, a José Emilio Pacheco y a Elsa Cross, ¿podríamos llenar un estadio?

Las cosas han cambiado radicalmente, hay que reconocerlo. Varios pensadores y la realidad misma lo proclaman. La representación del mundo ya no es exclusivamente literaria o estética, sino de otra índole. Los cánones son dictados hoy por los mass media y esos cánones obedecen siempre a la usura y a la rapiña. Para los propietarios del planeta el arte es un objeto de mercado, nada más. Por muy auténticamente contestatario o delator que sea un video, un filme, un performance o un poema, lo cierto es que todo está diseñado para que cualquier forma de expresión artística sea asimilada en el acto por la gran máquina del poder en turno. ¿Alguna vez en la historia fue de otra manera?

La tarde del 27 de agosto Cirilo Recio, José Santana y algunos invitados se obstinaron en mantener en buen estado el ejercicio de la literatura y de otras formas escriturales para las que el lenguaje es indispensable. Santana leyó algunos de sus poemas, recientemente publicados en su no menos obcecada "Acento Revista Literaria" (número 204); Recio dio lectura a un poema enviado por Martha Margarita Tamez y a un breve ensayo de José María Espinasa sobre la poesía de Tomás Segovia; el actor y director de escena Jesús Valdés leyó dos textos críticos de Armín Gómez Barrios.

La sesión inaugural fue abundante y estuvo sazonada con la participación de las niñas Sofía de la Fuente y Verónica de la Fuente, quienes leyeron sus poemas y, dirigidas por Mario Rentería, entonaron algunas canciones en lengua náhuatl. Leyó también el joven narrador Angel Obed Alvarado.



NUESTRO CONTENIDO PREMIUM