Añoranza por el vocho
La técnica alemana hacía posible una potencia suficiente en ágiles arranques. Muchos usuarios aprendían ajustes improvisados antes de aprovechar servicios de taller
Apareció diferente.
Con motor atrás y cajuela adelante. Con una delantera de curva descendente.
Con espacio interior para cinco personas delgadas. Servía para transporte urbano y para carretera. Levantaba hasta más de 110 kilómetros por hora en sus avances.
Poseía una segunda velocidad que podía hacerlo ascender pistas empinadas. Usaba gasolina barata y rendía hasta 15 kilómetros por litro.
VENTAJAS PECULIARES
Costaba menos de 100 mil y podía cambiarse por un modelo nuevo a los 40 mil kilómetros recorridos. Además, se pagaba en cómodas mensualidades. Si el motor envejecía, bastaba con aflojar unos tornillos para cambiarlo por uno nuevo.
Las agencias daban servicios de alto nivel profesional y en viajes por las carreteras de la República se les podía encontrar en ciudades de todos los estados. Las refacciones se conseguían sin dificultad.
Podía tener radio, aire acondicionado, buen tapizado en asientos reclinables, claxon poderoso. Por su tamaño moderado, lograba fácil estacionamiento y permitía maniobras útiles en embotellamientos.
OTROS EJEMPLARES INFERIORES
La técnica alemana hacía posible una potencia suficiente en ágiles arranques. Muchos usuarios aprendían ajustes improvisados antes de aprovechar servicios de taller.
Ahora va ganando popularidad el automóvil compacto de baja velocidad para transporte en ciudad. Son vehículos chinos, japoneses o de producción doméstica nacional. La añoranza del vocho se extiende en los conductores que lo disfrutaron en décadas pasadas. Sería muy exitosa una nueva aparición con técnica mejorada para un servicio duradero y eficiente.
SIN CORRUPCIÓN NI DESVIACIÓN
Los presupuestos pueden atender generosamente prioridades como la salud, la seguridad, la educación y la comunicación. Eso sólo es posible cuando el tanque de reservas no se mengua por los agujeros de la corrupción y la desviación de fondos públicos, que quedan impunes y sin restitución.
Vigilancia exhaustiva, denuncia canalizada por trámites eficaces, justicia sin evasión y sanciones proporcionadas alcanzarían un alto nivel de transparencia e integridad.
NORMALIZACIÓN DE LA CRISIS
Es un síntoma de autenticidad eclesial el progreso constante en el peregrinar. La comunidad de fe es peregrinación de viandantes. El avance no cesa.
Avanzar es ponerse en crisis y marchar de un equilibrio a otro mejor. El caminante se pone en riesgo de caer en cada paso, hasta estrenar nueva estabilidad para un nuevo empuje.
El estacionamiento es más de lo mismo; sin ser esencial, genera mediocridades e insuficiencias. Sólo progresando podrá conservarse lo que ha de permanecer.
TÉ CON FE
– ¿Qué etapas recorro si sigo a Cristo?
– Él te elige, te llama, te forma, te unge y te envía. Por eso las etapas son: elección, vocación, formación, unción y misión.