Argentina pasó de panzazo y en el minuto 103 traía perdida la corona
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La selección de Cabo Verde ya es un ejemplo para el mundo por su coraje, determinación y valentía para jugar frente a los grandes y nunca se achicaron
Cabo Verde, el joven y pequeño país que se independizó de Portugal en 1975, con apenas medio millón de habitantes y un PIB de aproximadamente 3 mil 448 millones de dólares (6 mil 670 per cápita, según el Fondo Monetario Internacional), debutó en la Copa del Mundo y alcanzó los dieciseisavos con tres empates frente a España, Uruguay y Arabia Saudita. Incluso le jugó al tú por tú a Argentina y lo hizo sufrir. Argentina, 90 veces más grande que Cabo Verde, proclamó su independencia en 1816; cuenta con alrededor de 46 millones de habitantes y un PIB de 688 mil millones de dólares; esto es, 200 veces mayor que su rival caboverdiano.
El principiante se enfrentó al subcampeón del primer Mundial de la FIFA, que hoy ostenta la corona y los pronósticos a su favor. Sin embargo, en el minuto 103 del tiempo extra, el caboverdiano Lopes Cabral empató el partido. Ese gol no sólo igualó el marcador, también puso en agonía el reinado argentino, que se mantuvo en el suelo por unos minutos. En esos últimos instantes del juego, no podía cantar victoria. Pero a Argentina le volvió el alma al cuerpo en el minuto 111, con la anotación registrada oficialmente por la FIFA como un autogol del defensor de Cabo Verde, Diney Borges.
No cabe duda de que los caboverdianos, futbolistas debutantes en esta Copa del Mundo, estuvieron a la altura del actual campeón. Lo obligaron a inclinarse, y con el autogol le devolvieron su corona.
Lionel Messi sólo pudo anotarle un gol a Cabo Verde en los 120 minutos. Al final del partido, un amigo se preguntó en voz alta: Y si a Messi lo hubieran descansado en los últimos minutos del tiempo regular, como se llegó a comentar por el desgaste físico que mostraba, ¿Argentina hubiera ganado? ¿Cómo le iría sin Messi? La escuadra albiceleste también estuvo sin faro frente a Egipto durante los primeros 79 minutos.
Sin duda, la selección de Cabo Verde ya es un ejemplo para el mundo por su coraje, determinación y valentía para jugar frente a los grandes y nunca se achicaron. El entrenador Pedro Leitão Brito, más conocido como Bubista (en referencia a su isla), como escribe Lorenzo Calonge desde Miami para el periódico español El País, se ha convertido “en la voz del futbol de los pobres”. Bubista le declaró a Calonge: “Esperamos que nuestra presencia, siendo un país pequeño y pobre, sirva de ejemplo para otros países pobres. Si nosotros superamos las dificultades y estamos aquí, cualquiera puede. El futbol pertenece a todos, no sólo a los más ricos”. Y agrega: “Siempre tratamos de honrar a nuestro país y a nuestro pueblo. Demostramos que podemos competir a este nivel, siempre desde la humildad de la que hacemos gala”. (El País, 2026, p. 43).
Las palabras del técnico de la selección de Cabo Verde hacen resonar aún más las declaraciones hechas por el exfutbolista brasileño Roberto Carlos, quien habló de un proyecto para impulsar fuertemente el futbol local. Afirmó que la afición de Saltillo merece espectáculos futbolísticos de mayor nivel y que la ciudad tiene todo para albergar a un equipo de Primera División. Si la capital de Coahuila tiene casi el doble de los habitantes de Cabo Verde y una economía competitiva, y si –como dijo Bubista– los caboverdianos “superaron las dificultades” y están en un Mundial de futbol, entonces Saltillo debe poder.
Las sorpresas siguen. Francia sufrió para derrotar a Paraguay y poder pasar a octavos. El único gol que pudieron anotar los franceses fue un tiro de penal de Kylian Mbappé. Todos los demás intentos no los concretaron. Paraguay llegó al juego contra Francia (bicampeón) habiendo derrotado a Alemania (tetracampeón).
En este mundial hay equipos jóvenes que le juegan a los grandes al tú por tú. Estamos ante el nacimiento de nuevas potencias futbolísticas, aunque se enfrentarán a nuevas realidades deportivas. Brasil lleva más de dos décadas sin llegar a una final; incluso en las dos últimas copas no alcanzó las semifinales y ahora Noruega lo eliminó. Sin embargo, en el imaginario sigue considerándose una potencia. México no logró pasar a cuartos de final, pero sí avanzó un paso más en la justa mundialista.
El futbol es pasión, esfuerzo y perseverancia; pero también conserva su magia y sus designios de fortuna. Todo puede pasar en esta recta final.