La Fiscalía General de la República (FGR) citó formalmente, en calidad de testigos, a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Campos acusó una “doble vara” e injerencia federal, cuestionando que mientras a ella la investigan por operativos en colaboración con la CIA, protegen a Rocha Moya ante los señalamientos de la justicia estadounidense.