Coahuila: Embarazo adolescente, es un fracaso su contención

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 16 marzo 2026

Si se está haciendo algo para contener el embarazo en adolescentes en Coahuila, no está resultando eficaz. Por ello, es evidente que urge una modificación en la estrategia

Entre los muchos indicadores de la actividad pública, los relativos a conductas que afectan a niñas, niños y adolescentes se encuentran entre aquellos que demandan mayor atención por parte de todos. Porque no es responsabilidad exclusiva de las autoridades empujar la transformación cultural que resulta indispensable para modificar el comportamiento de tales indicadores.

Si algo no ayuda en este sentido es edulcorar la realidad, intentar mostrarla de forma “conveniente” al interés mediático de las autoridades, aunque no se esté logrando nada. Porque para resolver cualquier problema, como bien sabemos, el primer paso indispensable es reconocer su existencia.

TE PUEDE INTERESAR: Masacre de Allende: la memoria debe preservarse

Y en relación con el fenómeno del embarazo adolescente, resulta preciso decir, sin ambigüedades, que ninguna de las acciones emprendidas para contenerlo en Coahuila ha sido eficaz. La estadística en torno al hecho es contundente: miles de niñas y adolescentes están siendo madres en nuestra entidad cada año, cuando deberían estar formándose para construirse un futuro mejor.

Porque, digámoslo con toda claridad, aunque el acto de alumbramiento es uno de los momentos más significativos en la vida de los seres humanos y, sobre todo, de las mujeres, no hay nada de romántico en el hecho de que una menor de edad se convierta en madre.

Que una niña de 12, 13, 14 o 15 años se embarace, geste y dé a luz constituye un atentado contra su proyecto de vida que no debería ocurrir bajo ninguna circunstancia. Todos los integrantes de la sociedad deberíamos disponernos a invertir las energías personales que se requieran para ponerle fin a esta historia de manera definitiva.

Un sólo caso es demasiado. Y en Coahuila, como se consigna en el reporte que publicamos en esta edición, los casos se cuentan por miles, además de que la incidencia de los últimos años demuestra que no se está haciendo nada –o al menos nada eficaz– para contener el fenómeno.

Tan sólo en 2024, en nuestra entidad se registraron 2 mil 883 nacimientos de mujeres menores de edad. En 654 casos se trató de niñas de entre 12 y 15 años, es decir, estudiantes de secundaria.

Se trata de una cifra que debería encender todas las alarmas institucionales y entre las familias coahuilenses. Porque estamos atestiguando un atentado en contra de nuestras niñas y no estamos haciendo nada al respecto. Como si ya hubiéramos normalizado tal situación.

TE PUEDE INTERESAR: Coahuila: Sin freno crisis por embarazo adolescente; más de 650 niñas dieron a luz

No se trata de un detalle menor; no se trata de un hecho anecdótico; no se trata de un elemento tangencial de nuestra vida colectiva. Se trata de una de las estadísticas más violentas que retrata a nuestra sociedad como una en la cual los valores se han deteriorado de forma grave.

No podemos permanecer indiferentes ante los hechos. No debiéramos voltear hacia otro lado bajo ninguna circunstancia y no deberíamos retrasarnos ni un sólo segundo en reaccionar de la única forma que resulta admisible ante esta realidad: uniendo esfuerzos para hacerle frente, de manera tajante, al fenómeno del embarazo en adolescentes.

Temas


A20

Localizaciones



NUESTRO CONTENIDO PREMIUM