Coahuila: ¿Qué falta para detonar la explotación del gas?
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El cambio de rumbo en la política energética del país se está registrando a un ritmo demasiado lento. Habría que acelerar la decisión de explotar el gas shale que tenemos
Se ha dicho en múltiples formas y en todos los tonos posibles: los datos duros demuestran, de manera contundente, que dejar de explotar los yacimientos de gas natural no convencional que existen en México es un error estratégico por donde se le vea.
Y es que no existe siquiera margen para la duda y eso queda claro con la información que el propio Gobierno de la República ha difundido recién. Un ejemplo basta para dimensionar el tamaño de la contradicción: 70 por ciento de toda la electricidad que se produce en México proviene de la quema de gas natural y eso implica que el 58 por ciento de todo el gas que se utiliza en México se destina a dicha actividad.
El aspecto relevante aparece cuando se revisan los datos puntuales: de los 9 mil 100 millones de metros cúbicos de gas que se consumen a diario en el país, el 75 por ciento se importa desde Estados Unidos y, de ese total, el 93 por ciento es extraído mediante el uso del fracking.
En otras palabras, en México hemos afirmado, en los últimos ocho años, estar en contra de que se utilice el fracking para la explotación de hidrocarburos porque estamos convencidos de que se trata de una técnica perjudicial para el medio ambiente... ¡pero al mismo tiempo hemos destinado miles de millones de pesos a adquirir gas natural obtenido justamente mediante el uso de la fracturación hidráulica!
La pregunta es obligada y surge sola: si vamos a consumir millones de metros cúbicos diarios de gas extraído con el uso de fracking, ¿por qué no lo extraemos de los yacimientos que, sabemos, existen en nuestro propio territorio y, en cambio, seguimos engordando las chequeras de empresas extranjeras pagando, de paso, el sobreprecio que implica importarlo?
Y ya puestas las cartas sobre la mesa, ¿por qué nos tardamos tanto en tomar la decisión de darle luz verde a los procesos de exploración y explotación con los cuales llevamos meses coqueteando?
Tiene razón en este sentido el exgobernador Rogelio Montemayor Seguy al señalar que la toma de decisiones, a nivel federal, resulta demasiado lenta y que desde acá debería ejercerse presión para acelerar el proceso.
“Coahuila va a ser una potencia cuando esto se destape. Le da para dos generaciones para dejar de importar gas, incluso para poder exportar”, ha dicho al respecto quien también estuvo al frente del denominado Cluster de Energía, instancia que realizó estudios al respecto que, en su momento, fueron entregados al Gobierno de Coahuila.
A nuestra entidad le interesa, y mucho, que el proceso avance, pues ya está muy claro que será aquí donde se den los primeros pasos para explotar un recurso natural que no solamente implicaría un detonante económico en regiones hoy deprimidas, sino que constituiría un paso determinante en el camino de lograr la soberanía energética.
Cabría esperar que no se le den más vueltas al asunto y se actúe en el plazo más breve posible.