Cuando traes las uñas largas... cualquier tenis aprieta
Uno de los secretos peor guardados de las empresas, emprendimientos y hasta negocios familiares... es el abuso de confianza
En esta entrega exploraremos uno de los principales factores que llevan a la ruina tanto a emprendimientos como a organizaciones.
Hay frases populares que explican mejor las empresas que muchos MBA.
Y esta... es una de ellas.
“Cuando traes las uñas largas... cualquier tenis aprieta”.
Porque el problema rara vez es el tenis.
El problema... es que alguien ya no sabe dónde termina la necesidad y dónde empieza la ambición disfrazada de... compensación por el trabajo arduo no visto, la ley del mínimo esfuerzo, costumbre regional... etcétera.
Y en el mundo empresarial y emprendedor esto pasa todos los días.
Más de lo que a muchos nos gustaría aceptar.
Porque uno de los secretos peor guardados de las empresas, emprendimientos y hasta negocios familiares... es el abuso de confianza.
Ese cáncer silencioso que rara vez aparece en la misión corporativa... pero que vive cómodamente entre cajas chicas, proveedores favoritos, gasolina “evaporada”, comidas o cenas de negocios, viáticos creativos, almacenes mágicamente incompletos y compras “urgentes” curiosamente infladas.
Y no. No siempre empieza con millones.
Usualmente empieza pequeño.
Con un:
—No pasa nada.
—Nomás esta vez.
—La empresa sí aguanta.
—Total, nadie se va a dar cuenta.
Hasta que un día... las uñas crecen demasiado... Y la ética empieza a ser un caminar incómodo.
LOS ARQUETIPOS MÁS FRECUENTES DE PÉRDIDA DE RENTABILIDAD
El robo hormiga: El deporte favorito de las empresas distraídas
El robo hormiga no quiebra empresas de inmediato; las desangra lentamente.
Papelería.
Herramienta.
Combustible.
Tiempo laboral.
Horas extra inventadas.
Material “sobrante”.
Productos “prestados”.
Viáticos creativos.
Todo parece insignificante... hasta que alguien suma doce meses de pequeñas fugas.
Y descubre que no perdió dinero por el mercado... sino por una colección de “poquitos”.
El problema del robo hormiga es que culturalmente se volvió aceptable.
Hay quien incluso presume:
—La empresa me debe más.
Como si la ética fuera una calculadora emocional.
EL ROBO DE CUELLO BLANCO: CUANDO EL EXCEL TAMBIÉN DELINQUE
Pero no todo robo usa mochila.
Algunos usan saco, corbatín, KPIs y presentaciones en PowerPoint.
Ahí aparecen:
– los acuerdos ocultos con proveedores, las compras infladas, las licitaciones “acomodadas”,
– los proyectos innecesarios,
– los favores cruzados,
– las comisiones invisibles
– y las amistades corporativas, curiosamente, muy rentables.
Ese nivel donde el robo ya no parece robo... porque viene acompañado de juntas ejecutivas y palabras en inglés.
Lo más peligroso del robo de cuello blanco no es el dinero.
Es el daño cultural.
Porque cuando la gente descubre que los de arriba también juegan chueco... la moral organizacional se convierte en buffet libre.
LOS VEHÍCULOS EMPRESARIALES: UBER GRATIS
Otro clásico
La camioneta de la empresa que termina:
llevando niños a la escuela,
haciendo mandados personales,
visitando ranchos familiares,
transportando materiales ajenos,
o gastando gasolina como si trajera fuga espiritual.
Y cuidado con preguntar.
Porque inmediatamente aparece el:
—¿Entonces ya no se puede usar para nada?
No.
La pregunta correcta es: ¿En qué momento se confundió herramienta de trabajo con herencia familiar?
LAS COMIDAS Y CENAS FANTASMA
Por qué no... llevar a cenar o comer a esos clientes.
Lo mejor es atender a un cliente o prospecto. Por supuesto, en esos lugares de moda.
Desafortunadamente, no llegaron, pero las familias sí. ¡Qué sorpresa!
¿Por qué se presentan estos eventos en nuestra cultura?
El problema pocas veces fue el dinero.
Hay personas que, aunque ganen más... seguirán tomando más.
Otras que buscan más gratis.
Sin embargo, la mayoría de las veces... el problema no es necesidad.
Es un hábito cultural en donde el verdadero desastre comienza cuando la sociedad, empresas y emprendedores aprenden a vivir así.
Cuando el dueño dice:
—Así es México.
—Así trabaja la gente.
—Es normal.
Y entonces deja de corregir.
Ahí es donde el problema deja de ser operativo... y se vuelve cultural.
Porque toda tolerancia repetida termina convirtiéndose en permiso invisible.
Y cuando alguien trae las uñas largas... ningún presupuesto alcanza.
ALGUNAS RECOMENDACIONES ANTES DE QUE DESAPAREZCA HASTA EL CAFÉ
La solución no es volverse paranoico.
Pero tampoco administrar negocios con la ingenuidad de un grupo de WhatsApp familiar.
Algunas medidas simples suelen evitar tragedias bastante caras:
• Procesos claros y auditables
• Separación de responsabilidades
• Inventarios reales, no emocionales
• Supervisión constante
• Indicadores visibles
• Políticas simples pero firmes
• Menos confianza ciega y más controles sanos
• Y sobre todo: entender que controlar no es desconfiar... es proteger.
Porque las empresas no se destruyen solamente por la competencia.
Muchas veces se rompen desde adentro... poquito a poquito... por gente que confundió oportunidad con permiso.
Y ahí es cuando descubres la verdadera tragedia empresarial: que había tanto desgaste interno... que el mercado ni siquiera tuvo que atacar.
Porque cuando traes las uñas largas... hasta el negocio que te da de comer... termina apretándote.
#SaborAMandrake