Dar es un oro mental. Mi encuentro con Jodorowsky. Parte 4

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Opinión
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Plácido DETONA ¿Quién me enseñó a dar hasta que duela?

Les he estado compartiendo el encuentro que tuve con Alejandro Jodorowsky en un café de la Colonia Roma, en Ciudad de México.

Recuerden: me resisto a usar el acrónimo de CDMX porque fui educado en la ortodoxia ortográfica lingüística por el Dr. Daniel Mir, único miembro de la Real Academia Español que ha vivido en nuestro País.

Sabía que Jodorowsky leía el Tarot de Marsella todos los viernes en el primer café que se le atravesara en la ciudad donde estuviere, a las 9 de la mañana y a quienes se lo pidieran, sin que cobrara dinero alguno por hacerlo.

La historia de por qué hacía eso (dejó de hacerlo a raíz de la trágica muerte de su hijo, Cristóbal) está en 3 artículos y varios prólogos que publiqué sobre mi encuentro con él:

Pascale Montandon, sin haber tenido hijos, le dio vida a Jodorowsky

Demos un salto del yo hacia el nosotros. Parte 2

Capítulo 1 de mi encuentro con Alejandro Jodorowsky

Por cierto...

- Es delirante el encuentro que Alejandro y Cristóbal tuvieron en el año 2019, en un programa donde dejaron mudo al conductor que pretendía dar cátedra ante el genio chileno-parisino.

- Jodorowsky considera a Televisa un crimen cultural en México.

- En una entrevista que nunca fue difundida, Alejandro Jodorowsky cuenta cómo celebró la muerte de Emilio Azcárraga Milmo, a quien considera perpetrador de un crimen contra la cultura mexicana.

- Cuenta sobre su experiencia haciendo cine y teatro en un país dominado por la mafia cultural encabezada por Televisa, monopolio de Azcárraga Milmo, quien pontificara que la televisión se hacía para los ”jodidos, porque México es un país de jodidos”.

- Esa sentencia sigue siendo una losa para el desarrollo de México, una oscura visión fundacional de este vapuleado país.

- Dicha entrevista fue grabada en 2002 en París.

- La tengo íntegra en mi poder y la vamos a detonar esta misma semana.

- Por lo pronto, aquí les dejo esta joya de la vez que Alejandro trapeó y barrió a uno de los farsantes del Canal de las Estrellas:

Acción de dar es oro mental: Jodorowsky.

Hoy les quiero platicar algo que sucedió cuando le escuché leer el Tarot de Marsella a uno de los afortunados en aquel café de la Colonia Roma.

Mi memoria la atesora precisamente como oro mental, porque Alejandro sostiene -y yo estoy totalmente de acuerdo- que toda obra de filantropía auténtica debe de ser anónima.

Escucharle eso desató en mí una anécdota que me resistí a contarle porque con él -más que hablar- hay qué escuchar.

Y como viene al tema de este artículo, se las comparto a ustedes en seguida.

¿Arre? ¡Arre!

Una vez, cuando era adolescente, mi padre y yo hacíamos fila para comprar entradas en el circo.

Finalmente, solo había otra familia entre nosotros y la taquilla.

Esas personas me causaron una gran impresión.

Había cuatro niños, todos menores de 12 años, y por la forma en que estaban vestidos se podía notar que no tenían mucho dinero, pero su ropa era limpia, muy limpia.

$!Mi padre, en sus años peligrosos.

Los niños se veían bien educados, todos ellos en la fila, de dos en dos detrás de sus padres, tomados de las manos.

Estaban emocionados por los payasos, los animales y todos los actos que verían esa noche.

Habían anunciado un acto de dos motociclistas que circulaban a gran velocidad dentro de una esfera y como mi papá tenía una moto Triumph de carretera, pues ahí estábamos, emocionados él y yo, listos para entrar al Circo Atayde de aquellos años.

Por su emoción, se podía percibir que aquellos cuatro niños nunca antes habían estado en un circo.

Sería un punto culminante en sus vidas.

El padre y la madre estaban a la cabeza, orgullosos como podría ser.

La madre sostenía la mano de su marido, mirándolo como si dijera: ”Eres mi caballero de armadura brillante”.

El sonreía y disfrutaba viendo a su familia feliz.

Alcanzamos a escuchar cuando la taquillera le preguntó cuántos boletos quería y él respondió con orgullo: ”quiero cuatro entradas para niños y dos adultos”. Entonces, la taquillera declaró el precio.

La esposa soltó su mano, se tocó con ambas la cabeza, el labio del hombre comenzó a temblar.

Se acercó un poco más y preguntó: ”¿cuánto dijo?”

La mujer de la taquilla volvió a declarar el precio.

El hombre no tenía suficiente dinero.

¿Cómo les iba a decir a sus hijos y a su esposa que no le alcanzaba para que entraran al circo?

Viendo lo que estaba pasando, mi papá metió la mano en su bolsillo, sacó un billete de mil pesos y lo dejó caer al suelo.

No éramos ricos en ningún sentido de la palabra.

Mi padre se inclinó, recogió el billete, tocó el brazo del hombre y le dijo: “Disculpe, señor, se le cayó esto de su bolsillo”.

Entendió lo que estaba sucediendo.

No pedía limosna, pero agradeció la ayuda en una situación desesperada, desgarradora y vergonzosa.

Miró directamente a mi papá, tomó su mano entre las suyas, apretó el billete y con una lágrima cayendo por su mejilla, respondió: “Gracias señor, esto realmente significa mucho para mí y para mi familia”.

Entonces, mi padre y yo nos salimos de la fila y enfilamos rumbo a casa.

Los mil pesos que regaló mi papá eran con lo que íbamos a comprar nuestros propios boletos.

Aunque no pudimos ver el circo con sus motociclistas esa noche, sentimos una alegría mucho mayor.

Ese día aprendí el verdadero valor de dar.

Si quieres ser más grande que la vida, aprende a dar.

El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, solo con lo que quieres dar.

Dar es bendecir a los demás; no hay más alegría que eso en esta vida.

- Los mil pesos que regaló mi papá eran con lo que íbamos a comprar nuestros propios boletos.

- Aunque no pudimos ver el circo esa noche, todos sentimos una alegría dentro de nosotros que fue mucho mayor que ver el circo.

- Ese día aprendí el verdadero valor de dar.

- Si quieres ser más grande que la vida, aprende a dar.

- El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, solo con lo que quieres dar.

- Dar es bendecir a los demás; no hay más alegría que eso en esta vida: DAR.

Cajón Desastre:

Haz feliz a alguien con un simple y sencillo acto: da y no pidas o esperes nada a cambio, solo da.

-Mañana cambio completo de programa, sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, incluyendo a la próxima mártir de la hoguera por sus herejías contra la 4T: Sanjuana de Arco Martínez y su enjambre de larvas en celo: Luis Gerardo, Daniel, La Papera, Pepito Múzquiz, Beto Frías, entre otros que se siguen apuntando en mi lista... de divertimentos.

- No sé, a lo mejor hay tiempo para un 5o capítulo de mi encuentro con Jodorowsky, a lo mejor...

Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “SIP, Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Es miembro de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe diariamente su columna “IRREVERENTE” para prensa y TV en más de 40 medios nacionales y extranjeros. Maestro en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras, de distinguidos comunicadores. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.

El 29 de septiembre de 2022, Plácido Garza fue incluido en la Enciclopedia de la Literatura en México por su libro “Irreverente” con más de un millón de copias vendidas, donde se le destaca en la reseña como “disparador incansable de ideas, algunas provocadoras, otras, lapidarias”. Es reconocido por su tono fresco y mordaz de crítica política y social, así como una viva expresión de la lengua y la cultura mexicana, mezcla antagónica generada por la proximidad con Estados Unidos.

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