El Feligrez: Un oasis de sabor en medio de la ciudad
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El Feligrez es de esos restaurantes que llegaron para quedarse y permitirnos a los comensales vivir la experiencia, con una hospitalidad que desde 2008 han conservado y mejorado a través del tiempo.
Como su nombre lo dice viene del término de cómo los feligreses encontraban un lugar donde identificarse y sentirlo suyo.
¿Usted ha disfrutado un corte, de unas verduras asadas, un salmón, la estupendas alcachofas, el fetuccini Alfredo con hongos? Sus enchiladas son unas reinas, impecables con esa salsa aterciopelada, norteña, con notas dulces a piloncillo y chiles secos. Las papitas, porque hasta para picar unas papas hay que tener gracia.
El sitio te lleva a espacios donde el tiempo no existe, puedes estar por horas compartiendo, bebiendo y no percibes las manecillas del reloj con una excelente cava. Cabe mencionar que algo pasa en el Filigrez que el tequila sabe más rico, al paso de las charlas y estas bóvedas particulares que te hacen sentir especial y bien atendido.
Este restaurante que cumple perfecto el efecto para lo que fueron creados: restaurar. Lejos de pensar que el V. Carranza es una avenida transitada, se convierte en el malecón urbano cuando disfrutas de una “chelita” en su terraza.
Calidad y servicio, un lema que es respaldado por Edher quien es parte de la tripulación del barco tan bien capitaneado.
Su decoración sobria pero con personalidad es un mundo aparte; atmósfera y emoción, un referente en cortes y sobre todo bien ejecutados. Después de comer como un feligrés, sabes que cuentas con ese espacio para volver las veces que sea necesario para seguir haciendo la mesa, la charla, los amigos, te saca de la cotidianidad y aparte el ruido poderoso de los cubiertos y platos que resuenan con el murmullo de los comensales. La casa estilo cuento de hadas, es acogedora y hermosa, digna de las señoritas Purcell con tacones de domingo; el Marqués de Aguayo seguro pediría un corte con esa papa cremosa y en su punto.
¿Un postrecito? ¿Un cafecito? También es un placer.