¿El Retorno del Centro?
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Aquí los comentarios de Elon Musk, luego de que comprara en 44 mil millones de dólares la plataforma Twitter. Musk es un inmigrante afroamericano, de raza blanca, proveniente, primero de Sudáfrica y de Canadá. Musk es también propietario de Tesla y se distingue por su hábito de romper paradigmas y moldes. Le gusta el riesgo, su trayectoria financiera semeja a una montaña rusa, cito:
“La libertad de expresión es la base de una democracia que funciona, y Twitter es la plaza pública digital donde se debaten asuntos vitales para el futuro de la humanidad.
“Para que Twitter se merezca la confianza del público, debe ser políticamente neutral, lo que efectivamente significa molestar a la extrema derecha y a la extrema izquierda por igual.”
“Espero que hasta mis peores críticos permanezcan en Twitter, porque eso es lo que significa libertad de expresión.
“Por libertad de expresión me refiero, simplemente, a lo que se ajusta a la ley. Estoy en contra de la censura que va mucho más allá de la ley. Si la gente quiere menos libertad de expresión, le pedirá al gobierno que apruebe leyes a tal efecto. Por lo tanto, ir más allá de la ley es contrario a la voluntad del pueblo.
“La extrema izquierda odia a todos, ellos incluidos, Pero tampoco soy fan de la extrema derecha.
“Hagamos que Twitter sea lo más divertido posible”.
Sus palabras desataron reacciones que no se hicieron esperar, recibió ataques de ambos extremos del espectro político e ideológico. Se “pusieron el saco” y de inmediato se lanzaron a la ofensiva. La extrema izquierda lo acusa de fascista, en tanto que la extrema de derecha lo califica de comunista.
Considero que la reacción de los sectores moderados de centro es más interesante. Tanto la centro derecha, como la centro izquierda manifestaron su acuerdo, pero no dejan de aclarar, justificar o argumentar que los loquitos del extremo contrario son peores que los propios. Quizá lo hicieron por temor, quizá por estrategia, porque la polarización sigue estando a la orden del día.
Abandonar las posturas polarizantes puede no ser bien visto por las clientelas electorales que les son afines, aunque se trate de una opción desgastada, que no innova, que sólo siembra odio, que nada resuelve y que empieza a perder sus atractivos.
Sea lo que sea que esté sucediendo, el golpe de timón dado por Musk nos deja ver que posiblemente existe una luz al final del túnel, una leve esperanza de que el adormecido centro político puede renacer del letargo, azorrillamiento y eclipse que le ha venido imponiendo el populismo demagógico tanto de derecha, como de izquierda.
Hoy, como en otros momentos de la historia, el extremismo ideológico se ha mostrado incapaz de construir soluciones, ha contribuido poco o nada al avance de la sociedad y sólo la estanca en el odio y el rencor. El centro, con sus múltiples variantes, es el único que posibilita el diálogo y el consenso. El centro parte de un elemento esencial: no odiar al adversario, aceptar su existencia y su derecho a disentir y a aportar.
Una política centrípeta no es la solución a todos nuestros problemas como sociedad, pero abre cuando menos a la posibilidad de construir soluciones consensadas, incluyentes e informadas. Por el contrario, una política centrífuga sólo busca imponer, excluir y desinformar.
En mi caso, agradezco a la extrema derecha que me haya permitido reafirmarme en el centro y empujarme constantemente hacia éste. Me ha ayudado a ver más de cerca a la izquierda, a comprenderla, escucharla y analizarla. Mientras tanto, la extrema izquierda, me ha ayudado a consolidar ideas que asumí años atrás, a regresar a las que considero fuentes de mi pensamiento y acción, a consolidar, por último, muchas de ellas.
Considero muy importante que los millones de Musk, por medio de un Twitter en trance de relanzamiento, contribuyan a un diálogo abierto, transparente y, cara a cara, hago votos para que la libertad de expresión en esta nueva plaza pública virtual obligue a los políticos a procurar el bien común, privilegiando a quienes más lo necesitan. Me conformo con que este golpe de timón dé cristiana sepultura a los bots, para que cada quien se haga responsable de lo que dice y escribe.
@chuyramirezr